El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el jueves que aplazaba hasta el 6 de abril su amenaza de destruir la infraestructura eléctrica de Irán, atendiendo a una petición del gobierno iraní. El mandatario afirmó que las negociaciones “van muy bien” y que la extensión del plazo busca dar espacio a las conversaciones en curso.
El anuncio se realizó a través de la red social Truth Social, donde Trump precisó que la nueva fecha límite será el lunes 6 de abril a las 8:00 p.m. hora del Este de Estados Unidos (00:00 GMT del martes 7). La decisión se produce en medio de la tensión por el estrecho de Ormuz, paso estratégico para el comercio mundial de petróleo, donde Washington había exigido a Teherán reabrir el tránsito bajo amenaza de represalias.
El ultimátum inicial otorgaba 48 horas a Irán para cumplir con la exigencia, advirtiendo que de no hacerlo se atacarían sus centrales eléctricas. La amenaza generó preocupación internacional, ya que un ataque de esa magnitud afectaría directamente a la población civil y podría ser considerado una violación del derecho internacional humanitario.
Irán solicitó la prórroga como gesto para continuar las negociaciones, aunque no se han revelado detalles sobre posibles concesiones. Trump, por su parte, criticó lo que calificó como “noticias falsas” sobre un supuesto fracaso en el diálogo y reiteró que las conversaciones avanzan de manera positiva.
Analistas internacionales advierten que cualquier acción militar contra la infraestructura eléctrica iraní tendría consecuencias graves, no solo para la población local sino también para la estabilidad regional. El estrecho de Ormuz concentra cerca del 20% del tránsito mundial de petróleo, por lo que un conflicto en la zona impactaría directamente en los mercados energéticos globales.
La fecha del 6 de abril se presenta ahora como decisiva para definir si las negociaciones logran evitar un ataque y abrir un camino diplomático que reduzca la tensión entre Washington y Teherán.






