Los precios internacionales del petróleo cayeron este miércoles después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, calificara como «muy buena» una reunión sostenida entre representantes de Estados Unidos e Irán al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York.
El crudo Brent, referencia internacional, y el West Texas Intermediate, su equivalente estadounidense, bajaron a 98.91 dólares (-0.3%) y 89.93 dólares (-0.7%) por barril respectivamente al inicio de las operaciones en Asia. Ambos contratos se mantuvieron por debajo de la marca simbólica de los 100 dólares que han superado repetidamente desde que estalló la guerra en Oriente Medio en febrero.
El anuncio de Trump se produjo apenas unas horas después de que el mandatario pronunciara un discurso de línea dura ante la Asamblea General, en el que afirmó que enfrentaba una «decisión importante» sobre si alcanzar un acuerdo con Irán o arrastrar al país «al infierno». Pese a ese tono, casi siete meses después de que los ataques de Estados Unidos e Israel contra Teherán desencadenaran el conflicto, las partes siguen en un punto muerto: Irán mantiene cerrado el estratégico estrecho de Ormuz y Estados Unidos insiste en un contrabloqueo de los puertos iraníes.
Stephen Innes, analista de Quintex Intel, señaló que la reunión de tres horas entre ambos países resulta significativa porque desplaza al mercado de una cotización basada exclusivamente en la escalada bélica hacia un proceso diplomático genuino, aunque advirtió que un acuerdo definitivo todavía parece lejano.
Contexto: la diplomacia avanza en paralelo a una guerra que sigue activa
La reunión que impulsó la caída del petróleo tuvo lugar el martes y reunió, por el lado estadounidense, a los enviados de Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, con el canciller iraní, Abbas Araghchi, según confirmó el propio Trump durante su encuentro bilateral con el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski. La televisión estatal iraní precisó que el encuentro fue solicitado por Estados Unidos y estuvo motivado por la necesidad de transmitir las condiciones de Teherán para reabrir el estrecho de Ormuz, entre ellas el levantamiento del bloqueo naval, la liberación de activos iraníes congelados y el fin de la guerra en todos los frentes.
Ese acercamiento se produce, sin embargo, en medio de un discurso público considerablemente más beligerante por parte de Trump. Durante su intervención ante la Asamblea General, el mandatario defendió la guerra contra Irán —que entra ya en su séptimo mes— como una medida necesaria para frenar el programa nuclear iraní, y advirtió que estaba evaluando si «aniquilar» al país o permitirle alcanzar un acuerdo que le permita reconstruirse, algo que, según predijo, no ocurrirá sino hasta después de las elecciones legislativas de noviembre en Estados Unidos. «Creo que llegaremos a un acuerdo justo después de las elecciones, porque no tiene sentido que ellos no lo hagan», afirmó. Teherán, por su parte, ha insistido de manera reiterada en que su programa nuclear tiene fines exclusivamente civiles, pese a haber enriquecido uranio muy por encima de los niveles requeridos para ese propósito.
Este no es, además, el primer intento de acercamiento entre ambos países desde que comenzó el conflicto: Estados Unidos e Irán ya habían firmado a mediados de junio un memorando de entendimiento para discutir la paz y garantizar el tránsito comercial seguro por el estrecho de Ormuz, por donde antes de la guerra circulaba aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo. Ninguna de las partes cumplió entonces los términos de ese acuerdo, lo que explica el escepticismo con el que analistas de mercado reciben cada nuevo anuncio de acercamiento diplomático, incluso cuando, como en este caso, provoca un movimiento inmediato en los precios del crudo. El propio secretario de Estado, Marco Rubio, señaló que Washington está abierto a sostener conversaciones adicionales con funcionarios iraníes si estas pueden conducir a resultados positivos, en particular hacia el objetivo de impedir que Irán obtenga un arma nuclear.
Fuente: Agencia Andina




