
Lo que muchos veían venir finalmente se concretó. El Tribunal Constitucional de Corea del Sur aprobó la destitución del presidente Yoon Suk-yeol, tras el juicio político impulsado por el Parlamento, luego de que el exmandatario declarara la ley marcial .
El controversial episodio ocurrió el 3 de diciembre, cuando Yoon ordenó desplegar tropas y policías en la Asamblea Nacional. Según explicó en su momento, su intención era preservar el orden institucional. Sin embargo, investigaciones posteriores revelaron que el objetivo habría sido impedir una votación clave sobre su propio decreto.
Testimonios de altos mandos de las fuerzas armadas y de la policía señalaron que el entonces presidente ordenó retirar a los legisladores del recinto parlamentario para evitar el avance de los procesos legislativos que lo contrariaban.
Tras meses de tensión política, la Corte Constitucional emitió un fallo unánime que confirma su salida del cargo, respaldando la moción de vacancia aprobada por el Parlamento, de mayoría opositora, en enero pasado.
Ahora, Corea del Sur deberá convocar a elecciones presidenciales en un plazo máximo de dos meses para definir a su nuevo mandatario.