Texas vive una de las peores tragedias naturales de su historia reciente. Las inundaciones repentinas que azotaron el estado durante el fin de semana del 4 de julio han dejado al menos 104 personas muertas, según el último balance oficial. Las autoridades temen que la cifra siga aumentando, ya que continúan las labores de búsqueda y rescate en varias zonas afectadas.
El condado de Kerr, en el centro del estado, ha sido el más golpeado por el desastre. Allí se han confirmado 84 fallecidos, entre ellos 28 menores de edad. Una de las escenas más devastadoras ocurrió en el campamento cristiano Camp Mystic, ubicado a orillas del río Guadalupe, donde murieron al menos 27 niñas y consejeros tras el repentino desbordamiento del río.
Las lluvias torrenciales, que acumularon más de 30 centímetros en apenas 12 horas, provocaron una crecida histórica del río Guadalupe, alcanzando los 9,9 metros de altura, su segundo nivel más alto registrado. La fuerza del agua arrasó con cabañas, casas rodantes y vehículos, arrastrando a personas dormidas y dejando a otras atrapadas en árboles o entre escombros.
Equipos de rescate, apoyados por helicópteros, perros entrenados y maquinaria pesada, trabajan sin descanso para localizar a los desaparecidos. Al menos 11 personas siguen sin ser ubicadas, muchas de ellas vinculadas al campamento Mystic.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha firmado una declaración de emergencia para facilitar la asistencia federal y anunció que visitará la zona afectada a finales de esta semana. Mientras tanto, el gobernador de Texas, Greg Abbott, advirtió que persiste el riesgo de nuevas inundaciones debido a las lluvias continuas sobre terrenos ya saturados.
La tragedia ha generado cuestionamientos sobre la eficacia de los sistemas de alerta y la falta de evacuación en zonas vulnerables. Las autoridades han prometido una investigación exhaustiva una vez concluyan las labores de rescate.
Texas está de luto, y el país entero observa con dolor y solidaridad cómo se desarrolla una de las catástrofes más mortales de las últimas décadas.







