Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos informaron este miércoles la incautación de un petrolero con bandera rusa en el Atlántico Norte, tras varios días de persecución desde que la nave zarpó de Venezuela. El operativo fue ejecutado de manera conjunta por el Departamento de Seguridad Nacional y personal militar estadounidense, según confirmó el Mando Europeo en una publicación en la red X.
“El bloqueo de petróleo venezolano sancionado e ilícito sigue en pleno vigor, en cualquier parte del mundo”, declaró el jefe del Pentágono, Pete Hegseth, al referirse a la operación.
Horas después, Washington anunció una segunda incautación en aguas del Caribe. El Comando Sur (Southcom) informó que otro petrolero sancionado fue capturado en la región, mientras que el buque interceptado en el Atlántico Norte fue abordado por fuerzas militares a la altura de Islandia.
La reacción de Moscú no se hizo esperar. El Ministerio de Transporte ruso denunció el uso de la fuerza contra un buque con bandera rusa, señalando que la acción estadounidense viola la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, que garantiza la libertad de navegación en aguas internacionales.
El comunicado oficial precisó que el petrolero “Marinera” recibió un permiso temporal para navegar bajo bandera rusa el 24 de diciembre, pero se perdió contacto con la embarcación tras el abordaje de las fuerzas navales estadounidenses en alta mar.







