Arabia Saudita informó este viernes que logró interceptar y destruir más de una veintena de drones en su espacio aéreo, un día después de que el nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, amenazara con sembrar el caos en la región utilizando “la carta del bloqueo del estrecho de Ormuz”, estratégico para el comercio mundial de petróleo.
El Ministerio de Defensa saudí detalló que primero fueron neutralizados 12 drones, seguidos de otros nueve y posteriormente siete más. Paralelamente, Israel advirtió sobre la llegada de misiles iraníes y pidió a la población de las zonas amenazadas refugiarse, mientras su ejército aseguró que los sistemas de defensa estaban en acción para interceptar la amenaza.
En su primer mensaje desde que asumió el liderazgo supremo de Irán, Jamenei insistió en su intención de “vengar” a las víctimas de los “crímenes” de Estados Unidos e Israel. El discurso, leído en la televisión estatal, generó especulaciones sobre su estado de salud, ya que no apareció en público.
La tensión se incrementó con ataques registrados en varios puntos del Golfo: un depósito de hidrocarburos en Baréin, un yacimiento petrolífero en Arabia Saudita, un aeropuerto en Kuwait y un puerto en Omán. Además, seis buques han sido atacados desde el miércoles, sumando 16 desde el inicio del conflicto, según la agencia marítima británica UKMTO.
En paralelo, Estados Unidos confirmó la caída de un avión cisterna KC-135 en Irak, mientras Francia reportó seis soldados heridos en un ataque con drones en el Kurdistán iraquí y la muerte del suboficial Arnaud Frion en Erbil. Israel, por su parte, aseguró que está “aplastando” a Irán y a Hezbolá con bombardeos en Beirut y el sur de Líbano.
El ejército iraní advirtió que, en caso de ataques contra sus infraestructuras energéticas, podría “incendiar” y “destruir” instalaciones petroleras y gasísticas de Oriente Medio, amenazando con un impacto devastador en la economía mundial.
La crisis se centra en el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo y gas natural licuado del planeta. Irán ha insinuado que permitirá el paso de algunos buques, pero no de aquellos pertenecientes a países aliados de Estados Unidos e Israel.






