El niño del Taita Alfonso
Por: Fortunato Rodríguez y Masgo* Las estrechas y románticas calles del Huánuco de antaño cobijaban viviendas alineadas como si fueran un tablero de ajedrez. Destacaban los ventanales de hierro fundido, las enormes puertas
Por: Fortunato Rodríguez y Masgo* Las estrechas y románticas calles del Huánuco de antaño cobijaban viviendas alineadas como si fueran un tablero de ajedrez. Destacaban los ventanales de hierro fundido, las enormes puertas
Por: Fortunato Rodríguez y Masgo* Hoy nos sumergimos en el mundo de los recuerdos. Nuestra memoria nos lleva a la primera semana de cuaresma de la década del sesenta. Llegaban a nuestra ciudad las