Por: Jorge Chávez Hurtado
El Puente Calicanto, una magnífica obra del siglo XIX, es un verdadero testimonio vivo del sincretismo arquitectónico que fusiona la ingeniería colonial y republicana para dar forma a uno de los puentes más emblemáticos en la historia de Huánuco. Este puente no solo conecta físicamente las dos orillas, sino que también entrelaza historias de amor, paisajes, arquitectura y geografía, temas que se vuelven indispensables en la inspiración y creación de la música huanuqueña. Para autores, compositores, bardos y poetas, el Puente Calicanto representa una fuente inagotable de inspiración, un manantial desde el cual brotan sus versos y melodías.
Un monumento a la historia
En el «Documental Histórico Biográfico de Huánuco», fascículo 1, página 48, publicado en 1996, se revelan datos cruciales sobre nuestro querido Puente Calicanto. Esta construcción firme y elegante se inició en 1880 y se concluyó en 1885, en plena guerra con Chile, con un costo de cincuenta mil soles oro. Para su edificación, se utilizaron alrededor de veinte mil piedras cónicas de granito, unidas con una argamasa única compuesta de cal viva, arena lavada y claras de huevos de gallina. Se estima que se emplearon sesenta mil claras de huevo y treinta toneladas de arena lavada y cal viva para alcanzar su robustez y durabilidad, extendiéndose a lo largo de sesenta metros.
El puente fue construido por técnicos italianos y obreros huanuqueños, específicamente los panatahuas. Los nombres de los técnicos italianos que participaron en esta obra monumental merecen ser recordados y celebrados: Vittorio Albertin, arquitecto de la obra; Santo Benedetti, especialista en talla de piedras de granito; Giulio Seretti, técnico en puentes de arcos; Santo Lazzaro, técnico en argamasa; y Simone Lambruschini Stagnaro, técnico en hidroenergía. Estos técnicos italianos se trasladaron a Huánuco, donde residieron y se casaron con damas huanuqueñas, entrelazando así sus historias personales con la historia del puente que construyeron.
Motivo de Inspiración para la música huanuqueña
La historia del Puente Calicanto ha sido motivo de inspiración para numerosas canciones y composiciones en la música huanuqueña. Este majestuoso puente, con sus piedras firmemente asentadas, ha sido testigo mudo de innumerables historias de amor, de despedidas y reencuentros, de alegrías y tristezas. Su imagen imponente y su historia rica en detalles arquitectónicos y humanos ofrecen un escenario perfecto para que los grandes maestros de nuestra música encuentren en él la musa que necesitan para crear melodías que resuenan en el corazón de los huanuqueños y más allá, evocando la esencia de la vida misma.
«Las Piedras del Calicanto no se mueven de su sitio»
Este verso, recurrente en muchas canciones dedicadas al puente, simboliza la firmeza y la permanencia no solo de la estructura física, sino también de las tradiciones y emociones que representa. Así, el Puente Calicanto se convierte en un símbolo de la identidad huanuqueña, un pilar sobre el cual se construye y se sostiene la cultura musical de nuestra región.
En conclusión, el Puente Calicanto no es sólo una maravilla arquitectónica del siglo XIX, sino también un faro de inspiración que sigue iluminando el camino de músicos y poetas huanuqueños. Su historia, sus detalles constructivos y su simbología perduran a través del tiempo, consolidándose como un tesoro inestimable de la tradición musical.
PUENTE CALICANTO
(Huaino)
AUTOR: D.R.
Cantan: Aguas Vivas
Los Caminantes del Perú
Coro Ruicino
Puente Calicanto, déjame pasar,
Voy a visitarla a mi huanuqueña,
No quiero, no quiero que pierda su vida
En las aguas turbias del río Huallaga.
¿Por qué no me has dicho “no quiero, no puedo”?
“Hombre no fastidies, tengo mi marido,”
Yo no hubiera sido loco de quererte,
Sabiendo que tienes otro compromiso.
Falso corazón, quiero que decidas:
Te quedas conmigo o te vas con otro;
Decide muy pronto, cariñito mío
Tú puedes perderme, perder para siempre. (Bis)
FUGA
Quisiera una huanuqueña,
Quisiera una huanuqueña,
Para quererla de verdad a las orillas del Huallaga. (Bis)
Las Piedras del Calicanto
Huaino
AUTOR: Alicio Luciano Chepe
Canta: Los Caminantes del Perú
Las piedras del calicanto no se mueven de su sitio. (Bis)
Así lo mismo soy, no me alejo de mi tierra. (Bis)
Ya salió la luna llena, con neblinas en agosto. (Bis)
Palomita cuculí, yo te quiero eternamente. (Bis)
Huanuqueña, bella mujer, no puedo vivir sin ti. (Bis)
La dulzura de tu aliento es el aire que respiro. (Bis)
FUGA
Como no voy a bailar al llegar al calicanto,
Como no voy a gozar con mi linda paisanita,
Con mi linda huanuqueña. (BIS)
PASANDO EL CALICANTO
(Huaino)
Autor y compositor: Pepe Zevallos
Interpreta: Centro Musical Melodía Huanuqueña
Al pasar el Calicanto
Bajé mi vista hacia el río,
En la orilla del Huallaga
Pude verla muy ufana. (Bis)
Muy junto de los sauzales,
Cantando ella lavaba. (Bis)
Y sus cabellos al viento,
Desdeñosa, desplegaba. (Bis)
Quise llamarla de lejos,
Decirle que la adoraba,
Pero malaya mi suerte,
Su mamá la acompañaba. (Bis)
La pena aviva en mi alma
Porque enamorado estaba. (Bis)
De aquella linda cholita,
Ojos negros, piel canela. (Bis)
Huanuqueñita de mi alma,
Otra vez te encontraré
Y al verte sola, solita,
Conmigo te llevaré. (Bis)
CALICANTO
Vals
Autor: Manuel Acosta Ojeda
Cantan: Los Cholos
Charito Chocos Vásquez
Para que quiera tu puente convertir
En Calicanto la voz de mi canción,
Le buscaré al Huallaga el corazón
Y hallaré la razón de su latir.
Para que Kotosh termine de dormir
Junto con los Caballeros del León,
Le amarraremos en el cielo al Sol
Y las manos cruzadas se han de abrir,
Y de tu pueblo potente ha de surgir
El nuevo Kotosh consciente de su rol,
Y volverá la alegría de vivir,
Y volverá la alegría de vivir.
Se encenderá en tus niños la ilusión,
Vendrán felices a buscar el porvenir.
Huánuco lindo de cal y de canción,
Huánuco lindo de cal y de canción.
Para que Kotosh termine de dormir… (Bis)