(La crónica de Villa Rica, provincia de Oxapampa)
Por: Víctor Raúl Osorio Alania*
Obsesión de penetrar. Obsesión por conocer y explorar, digo, surge al estar en la selva central. Obsesión de estadía en cada pueblo. Así ocurre en La Merced, la misma sensación en Puente Paucartambo, luego en Villa Rica; presupongo, el mismo afecto en Iscozacín, inclusive más adentro, en Puerto Bermúdez.
MAPA DE RUTA
8 horas de viaje, en promedio. Huánuco (villa primaveral). Huariaca (comarca de eucaliptos), cruce de Yanamate, Carhuamayo, Junín (histórica por la batalla del 6 de agosto de 1824), reparto vial (de frente hacia La Oroya, girando a la izquierda llegará a Tarma), San Ramón, La Merced, San Luis de Shuaro, Puente Paucartambo, Villa Rica
En el km 231, en la jurisdicción de Puente Paucartambo, hallará la bifurcación a la mina de sal, uno de los refugios preferidos de Juan Santos Atahualpa, personaje que soliviantó el verdor de la Amazonía (1740-1750), para mantenerla inmaculada, libre de otro conocimiento teológico. Al final, se impuso la doctrina ibérica. Juan Santos murió traicionado por sus propias huestes.
Estando próximo a Villa Rica, dos ríos atenazan la carretera de siempre, Ñagazú (a la izquierda) y Entaz (a la derecha), ambos ríos marchan paralelos hasta desembocar en el río Paucartambo.
HISTORIA
Dionisio Ortiz, en la obra Oxapampa, estudio de una provincia de la selva del Perú, menciona:
El señor Krause nace el cuatro de noviembre de 1882 en Koenisberg (Alemania). Emigró con sus padres a Chile, estableciéndose en el archipiélago de Chiloé, donde existía, una floreciente colonia alemana.
A su llegada a Lima se entera que existen dos colonias alemanas en la selva: Pozuzo y Oxapampa, inmediatamente se dirige a estos lugares haciendo el viaje desde La Oroya hasta Oxapampa a pie, aquí compra unos terrenos (Chacos) formando una chacra. Para esa época contrae matrimonio con la señorita Delgado, con ella y su suegro en 1924, se van a radicar a sus terrenos. En una de esas expediciones llega a la zona que hoy es Villa Rica, compra 500 hectáreas al Estado, terreno que llama San Carlos. (1967, pp. 111-112)
PRESENTE
Nos encontramos en el distrito de Villa Rica, provincia de Oxapampa, región Pasco, ubicado a 1.470 m s. n. m. Los veinte mil habitantes (dato del INEI), tienen como sustento principal la actividad cafetalera. ¡Sí señores! Villa Rica es uno de los principales productores del café, En lustros anteriores la etiqueta negociable correspondía a empresarios de Chanchamayo.
Las familias y diversos giros comerciales ofrecen café que producen. El café se cosecha al año de haberse sembrado. La siembra es permanente. Los terrenos de Villa Rica son propicios para cosechar catimor, caturra y otras variedades.
Una taza de café bajo la sombra del árbol o simplemente para robustecer la amistad genuina. Café con yuca sancochada apetece y sojuzga la curiosidad.
Asertividad para comprender la madrugada, emoliente (luego café), para engullir la asertividad onomatopéyica del gallo y sus congéneres. Huésped y villarricense aprenden a convivir con la expresión gallística.
Cocorocó, cocorocó, cocorocó… Quiquiriquí, quiquiriquí, quiquiriquí… Veinticuatro horas al día, días que hacen meses de años.
El gallo domina el día desde la madrugada con canto supremo; puede vanagloriarse de ser progenie del caballero Carmelo o de Ajiseco.
El grillo estrena repertorio en las mil y una noches; procede de la cantera artística de los obreros del espíritu. Acompáñese usted con la cigarra en las serenatas y labores de toda índole.
El grillo le canta al musgo, empero el musgo delata su verdor en la catarata “El León”, en las collotas ribereñas, en los zócalos de las viviendas techo doble agua.
Pucupucu está presente con si ausencia en toda crónica mía, gracias a él aprendió el gallo a madrugar, a descansar temprano y lo necesario.
Yo aprendí del pucupucu a delegar funciones, nunca se delega el cargo; aprendo a coger con sutileza toda oferta.
Gente de sonrisa optimista hay en Villa Rica. En la ciudad hállese genes andino-amazónico-europeo. En tanto, los de Cacasú, Eneñas, Cedropampa tienen parla atemperada, original con todos sus matices, la cabellera libre como sus ideales y costumbres.
Ocasión para conocer el corazón de los jardines botánicos silvestres, casa parroquial (modelo austro-alemán), luego, toda catarata enseña la continuación de la vida.
Aprecie el rumbo de la orquídea (zapatito de la reina); avive el espíritu con infinitas danzas nativas. Suenen los tambores con ritmos de paz. El Oconal amplía la imagen villarricense, vuelvo relajado y sigo con la narrativa.
ARTERIAS
Las calles y avenidas de Villa Rica representan vitalidad con lluvia o sin ella. Hay comercio, transporte, industria, educación a lo largo del camino. Calles y avenidas sin pavimento sirven a los lugareños para mantener contacto con la tierra fecunda.
Avenida ancha, simétrica, imponente, según el clima de la zona. Ancha para observar el árbol y el bosque; simétrica cuando discurre el chiflón de aire o para que las lluvias lleguen y salgan con prodigalidad a y desde los anexos; imponente porque facilita el contacto de extremo a extremo con la ciudad.
La Av. Leopoldo Krause resulta ideal para conocer el norte magnético, el norte real y la Cruz del Sur. En las calles paralelas, la vida continúa.
Las viviendas hechura de madera son reemplazadas por la inflexible modernidad. Mi habitación con su balcón me ayudan a efectuar retrospección de las idas y venidas que hago por estas calles. Toda referencia es ínfima al cotejar con la realidad.
Está significativa la plaza estilo terraplén, colinda con las oficinas de la UGEL, el Colegio Nuestra Señora del Rosario, la casa parroquial. Véase en el centro el monumento al lugareño, expresión arquitectónica en tamaño natural, rodeado del perfume sincrético de sus jardines. La naturaleza germina el arte, el arte viva en la naturaleza.
Si el Centro Educativo Integrado Pedro Ruiz Gallo se precia de haber caminado muchos años, el Colegio Nacional Integrado Nuestra Señora del Rosario tiene en los colores azul y blanco su carta de presentación. Pedro Ruiz Gallo con el minutero y segundero hace la memoria histórica desde la zona industrial; en tanto, Nuestra Señora del Rosario, al costado de la plaza principal, le pone meditación a la educación.
COLOFÓN
Villa Rica fue creada el 28 de julio de 1925 por Leopoldo Krause Killatt, obvio, sus raíces primigenias datan desde el nacimiento de la Amazonia.
Villarricenses, el calor del clima y vuestro afecto me permiten decir: ¡Sigan edificando felicidad en Imaginis humus o Tierra imaginable!
*“El Puchkador de la Nieve”










