Cronwell Jorge Jara Jiménez, algarrobo fértil

(Morropón, Piura, 26 de julio de 1949 – †Lima, domingo 12 de julio de 2026)

 

Por: Víctor Raúl Osorio Alania*

 

Creatividad pura que dio voz al desierto, sí, al páramo costero que conocemos varios; escuchó con finura los latidos intrínsecos y extrínsecos del algarrobo y resultaron siendo amigos hasta encumbrarse como buenos amigos. Cronwell Jorge en la audiencia y público lector supo destacar como escritor, poeta, dramaturgo, guionista, tallerista, conferencista.

La mentalidad piurana se hizo encanto literario en favor del Perú, aportó su granito de arena en prosa y verso.

César Vallejo fue abordado en los planos denotativo y connotativo por Cronwell Jara Jiménez.

Las pulsaciones elévense con la lectura de renglones, párrafos, capítulos y la obra completa.

Toma la delantera bajo la admiración de los lectores y familiares, no obstante, su palabra escrita ha de perdurar cómo bálsamo floreciente. ¡Maestro de la palabra, por siempre!

 

SONETO

CRONWELL, JUGLAR (Soneto, VROA) Cronwell Jara Jiménez, literato, / Relata con ahínco su vivencia / O acto que supera cualquier ausencia, / Notable persona de amplio recato.

WhatsApp y otras tribunas del curato / Enfocan el trajín de resistencia, / Loan al piurano de buena esencia / Leal como algarrobo de boato.

Juglar de propositivo diseño / Unificó su propio contexto / Generoso también sobre visiones.

Los minutos y las horas de empeño / Anuncian sus ocurrencias en texto, / Radiante vivirá por sus misiones.

 

MONTACERDOS

Harto caminamos por cruzar la pampa de Amancaes, casi a tientas. Yococo imitando el canto de las aves malagüeras y yo aferrándome a la falda de mamá. Mamá escupía ajos y víboras maldiciendo las lechuzas y Yococo volvía a imitarlas hasta reírse por la cólera de la maldiciente. Me acuerdo que sin soltar la ruma de palos y cartones que llevaba ella al hombro, pujando y pujando, le dio un leñazo a Yococo: calla, guanacu de mierda, loco, calla. Y lo hizo llorar, haciéndole agarrar desesperado y aturdido su fea cabeza llagada, revolcándose de dolor un ratito ahí en el suelo, para luego apurado ponerse en pie y seguirnos llorando, llorando. Sentía calientitas, hormiguearle sus lágrimas como mías, y si no me dolía la cabeza me dolía el corazón, mitad miedo mitad pena. Y sin bulla, agarrada yo de la falda, siguiéndola, también lloraba arrastrando mi costalillo de dormir.

Como si hubiesen olfateado difunto en la entrada del barrio los perros salieron a ladrarnos. En alboroto de aullidos y rugidos nos cayeron, nos cercaron con las fauces hechas un ventarrón de pualambres cerrándose y abriéndose, queriendo despedazarnos.

Sentí un sacudimiento y desgarrón sobre un tobillo y grité abrazándome entre las piernas de mamá. Sentí más miedo que con las lechuzas y los ojos de los muertos que antes nos habían mirado. Yococo con un palo enfrentó a los perros y les dio a muerte hasta medio quebrarles los huesos a dos de ellos; mamá, sin poder moverse por mi culpa, requintándoles y requintándome la madre, a pedrada limpia alejaba a otros que huían con algún hueso roto, gimiendo acobardados. Ya, carajo, ya. Alcemos la quincha, ahora. Chillaba la colérica. Aquí nomás, sino los perros nos comen. Nos jalan las tripas. Yococo volvió a reírse.

Mamá arrojó al suelo la ruma de palos y cartones y alzó nuestro pequeño laberinto de colgajos. (Cronwell Jara, pp. 8-9)

SUPERESTRUCTURA

La superestructura textual identifica que Montacerdos, novela corta de 37 páginas, ha sido escrita por Cronwell Jorge Jara Jiménez, publíquese en 1981 con el patrocinio de Lluvia Editores. El texto propone a una familia migrante que asoma en la parte urbana marginal tras la urgencia de contar con techo propio. A la postre, aunque suene a enunciado sofocante, quizás la trama describa muchas largas horas de la familia Jara Jiménez en la Urbanización Ciudad y Campo del Rímac (Lima).

 

MACROESTRUCTURA

La macroestructura textual de Montacerdos emplea ideas principales (oraciones), temas (sintagma nominal o frase nominal) y subtemas.

IDEAS PRINCIPALES. La migración del campo a la ciudad en busca de un porvenir más llevadero, y, la imperiosa urgencia de poseer techo propio en la villa capital, serían las ideas principales a nivel de la obra Montacerdos. Ahora bien, a la luz del texto citado en líneas arriba también hallamos ideas principales. Veamos. (a) Harto caminamos por cruzar la pampa de Amancaes, casi a tientas. (b) Me acuerdo que sin soltar la ruma de palos y cartones que llevaba ella al hombro, pujando y pujando, le dio un leñazo a Yococo. (c) Y sin bulla, agarrada yo de la falda, siguiéndola, también lloraba arrastrando mi costalillo de dormir. (d) Los perros salieron a ladrarnos. (e) Yococo con un palo enfrentó a los perros. (f) Mamá arrojó al suelo la ruma de palos y cartones.

TEMAS. La difícil travesía de una familia peruana, peliagudos episodios en la adaptación urbana, asimismo, rigurosos cambios sociales y culturales en la vida de la madre y sus dos hijos, vendrían a ser los temas (obvio, hay más) que hallamos a nivel global en la obra Montacerdos, no obstante, en los párrafos citados también hay temas. Advertimos. (a) La pampa de Amancaes. (b) Aturdido su fea cabeza llagada [Yococo]. (c) Mitad miedo mitad pena. (d) Nuestro pequeño laberinto de colgajos.

SUBTEMAS. Cuesta adaptarse, hay que lidiar contra la discriminación y los cambios inesperados. Párrafo 1: El misterio de la noche con lecciones varias. Los ánimos crispados de la madre en contra del hijo (Yococo). Párrafos 2 y 3: La jauría en sus dominios de los arrabales. Párrafo 4: Inicios de la vivienda precaria para protegerse.

PERSONAJES. Mamá Griselda (experta en la preparación de cuyes con choclos), hija Maruja (a cuyos ojos atañe la trama novelesca), hijo Yococo que destaca entrelineas por montar al puerquito Celedonio.

 

MICROESTRUCTURA

La microestructura textual enfoca el nivel interno y local de cada oración. La menuda inventada tiene atisbos en Montacerdos bajo la genialidad de Cronwell Jara.

«Yococo imitando el canto de las aves malagüeras». Antónimos de malagüeras: auspiciosas, favorables, venturosas. Ejemplo: La lechuza y el búho (tuku) están considerados como pájaros funestos, en las barriadas de Lima hubo dichas aves.

«Alzó nuestro pequeño laberinto de colgajos». Andrajos, guiñapos, harapos son sinonimias de colgajos.

 

DISTINCIÓN

Cronwell, escritor de toda existencia, / Riega el desierto con su florescencia, / Oneroso poeta como agüita / Nutre más de una balada infinita, / Wasi, wayi o casa de Cronwell Jara / Expuso dramaturgia buena y clara, / Libretista o guionista sensitivo / Latidos sembró para juicio activo.

 

*“El Puchkador de las Nieves”

 

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