Caucáu a la chimenea

 

Por: Víctor Raúl Osorio Alania*

 

El presente apunte nació en condición de monólogo radial o charla radial, en seguida, adoptó el corpus de monólogo escrito. El grafismo registrado en impacientes fichas pasó a la máquina de escribir y de ahí a la computadora.

 

DEFINICIÓN DE TÉRMINOS

Monólogo, m. Obra dramática en la que habla una sola persona. Las sinonimias de monólogo son aparte, soliloquio, parlamento, recitación (RAE, 2014)

Caucáu, m. Perú. Guiso hecho con trozos pequeños de panza de res o de carnero (RAE).

 

ANTECEDENTE

Giovanni Antonio Raimondi dell’Acqua (Italia, 1824-Perú, 1890), menciona en su obra El Perú: Deseoso de llegar a Lima, dejé Jauja al siguiente día, y atravesando las elevadas y frías punas de Cachi-cachi, me vine al triste pueblecito de La Oroya, cuyo nombre, antes de proyectarse el ferrocarril transandino, era casi desconocido. Atravesé sobre un puente de cadenas el río que más abajo baña el valle de Jauja y subiendo por la vertiente oriental de la Cordillera llegué a la hacienda mineral de Morococha, donde pasé la noche. (1874, Tomo I, p. 242)

MONÓLOGO

La práctica alimenta el aprendizaje para entender, inferir y divulgar, por ello, a través del soliloquio describo una metrópoli de los Andes que subsiste bendecido con la Pachamama y el tesón de su gente.

Tose la naturaleza, / tose el habitante, / tose fuerte la industria. ¿Por dónde andas florcita? ¡Qué difícil percibir tu aroma! ¿Dónde están los animalitos oriundos? Huyeron para conservar sus vidas y la de sus descendientes.

Como la mayoría de los pueblos minero-metalúrgicos del hemisferio, soy cosmopolita. Me edificaron en reemplazo de Smelter en los corrillos de los treinta del siglo veinte. Familias del valle del Mantaro y de otros puntos del Perú llegaron atraídas por la opción laboral.

A decir de los estudiosos «sistema de cuerdas para cruzar un río», es el significado de mi nombre precolonial. A manera de sujeto por aposición me añadieron «Ciudad de los Humos».

El 18 de setiembre de 1942 fui elevado de la categoría de villa a ciudad, por mi ubicación estratégica y demás influencias.

Puente, río Mantaro, ulular del tren, familias abrumadas por la privatización o por la reapertura de labores, doble desasosiego por la reubicación del jirón Wilson hacia Curipata (al sureste y a 15 km); asimismo, tres chimeneas gigantescas convirtieron la utopía en distopía, los cerros jadean con su verdor a rastras, duele admitir; niños con plomo en la sangre exigen respeto por sus vidas, eso duele, duele mucho, son como imágenes grandilocuentes y sombrías.

Las viviendas encerradas aguardan el retorno de sus integrantes para transferir la memoria. El oxígeno fue desplazado con riada o crecida de indiferencias, urge la tarea de hacer vivible el país y este hábitat. Mucha gente se ha alejado de su aldea.

Agencias de transporte y vehículos de carga transitan tachonados con el alfabeto español de la letra “A” hasta la “Z”, cargan todo tipo de frases satíricas piadosas, van y vienen, vienen para volver; en especial, las calles Wilson y Lima durante 24 horas soportan monóxido, llantas y toneladas de ilusión.

Soy algo así como de tripas, corazón. Desde mis entrañas converjo y distribuyo venas para contactarme con (A) Tarma, La Merced, Puente Paucartambo, Oxapampa, Pozuzo… (B) Jauja, Huancayo, Huancavelica, Ayacucho… (C) Junín, Carhuamayo, Cerro de Pasco, Huariaca, San Rafael, Ambo, Huánuco, Tingo María, Pucallpa…

No es regla medieval, es la realidad, desde aquí o pasando por aquí se dirigen con destino a las ocho regiones naturales del Perú.

Jorge Luis Borges Acevedo, literato argentino, no se equivoca cuando denomina a la música como «misteriosa forma del tiempo», de ese modo, “Alma Andina” del Cerro de Pasco, interpreta:

«Puente de La Oroya / déjame pasar; //  eres tú mi fuerte, / no tienes perdón, // río del Mantaro / déjame pasar, // tú tienes tus aguas / yo mi corazón… (Bis)».

Dichas letras glosamos a capela mientras la lluvia y el cielo suspicaz logran unirse a mi soledad peregrina.

En mi interior, el ocho de mayo de 1958, Fidel Roque López o Delfi Quero (director y violinista), Hernán Lactayo, Walter Baldeón Puente y otros hijos nobles dieron principio al Conjunto Musical Alma Cerreña.

Para apreciar fotografías de mis inicios ubiquen a las familias Cóndor, Zevallos, Tinoco, Cruchisqui y otros. Si desea perennizar la imagen (mi imagen), conserve de forma cronológica en álbumes y lejos de toda luz.

Con ingenio sintonizado a mi vivencia, a toda curiosidad gastronómica, afirmamos con mis hijos que Caucáu a la chimenea es el plato típico. Nació con el ingenio de viajeros, pudo ser en La Estación, en alguna familia, en cierta tertulia, pero ahí está, siempre digerible: Caucáu a la chimenea.

Testimonio de comunicación efectiva son las radioemisoras que trasmiten en señal abierta y vía internet. En el siglo pasado fui entrevistado por varias ocasiones en Radio La Oroya, Radio Minería, Radio Laser FM. Es cierto, falta mucho por hacer, sin embargo, siendo encodificador (emisor) y decodificador (oyente), con pensamiento crítico se va contribuir al progreso.

Autodidactas y estudiantes lideran aprendizajes por décadas, manera rescatable de martillar el desconocimiento, porque mediante la lectura y el análisis –también– se conoce otros mundos.

Los miradores naturales permiten observar mi forma de serpiente agonizante. En un estrecho hidrográfico surgieron Chucchis, Sacco, Huaymanta, Marcavalle, La Estación… la ciudad nueva y la antigua. Compito en el recorrido con el río Mantaro, paciente intoxicado en ciento por ciento.

Dictámenes de carácter napoleónico y salomónico se dan con un par de brindis (solo un parcito), cuente sin melodrama o sed a los presos del vidrio. Podrá consustanciarse conmigo con las aguas termales de Yauli, sentirá la fortaleza de volver a nacer.

Lo ceniciento será verde cuando la ecología alcance los siete colores del arco iris por encima de los 3745 metros de altitud.

¿A qué localidad aluden los pormenores del monólogo? El tren de la historia lo ha de llevar con su respuesta denotativa y connotativa. La razón, arma del buen pensar, debe arrasar el humo, los perjuicios y prejuicios.

ADICIONAL

18 de setiembre de 1942, por Ley N.° 9606, La Oroya es elevada de la categoría de villa a ciudad, lo cual refleja la ubicación estratégica y demás influencias. La Oroya, desde 1925 y en el presente, es capital de la provincia de Yauli, en la región Junín.

 

*“El Puchkador de las Nieves”

 

________________________________

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Osorio, V. R. (1998). Diario histórico de Pasco y de los pueblos del macizo andino-amazónico. Christian Aid de Londres Inglaterra.

Leer Anterior

Obra en la Laguna Viña del Río durará año y medio, hasta febrero 2028

Leer Siguiente

Por la gloria, Cienciano define hoy su pase a semifinales de la Copa Sudamericana