Bolsas amigables, una actitud solidaria para el cuidado del medio ambiente”

Las bolsas de plástico representan un grave problema para el medio ambiente, y a pesar de que se trata de un artículo de conveniencia y muy útil debido a su practicidad, estas fomentan la contaminación de formas realmente considerables. Esto se debe a que tardan mucho en desintegrarse y su acumulación desmedida afecta a toda la fauna y flora y, por ende, a la población en general.

A partir de lo anterior, ha surgido el uso de bolsas de tela como alternativa, y aunque parece una medida pequeña en comparación con la magnitud del problema, esto provoca un cambio sustancial debido a varias razones, por ejemplo: debido a su apariencia y durabilidad, las bolsas de tela pueden emplearse para muchísimas cosas, a diferencia de las bolsas de plástico que solo sirven para transportar cosas ligeras o que solo se utilizan una vez. Así, las bolsas de tela funcionan perfectamente para el uso diario, son más cómodas, ya que puedes llevarlas al hombro, y esto facilita el transporte de diversas cosas. Puedes personalizarlas gracias a que las telas que se fabrican son ideales para el estampado. Es importante respetar algunas cuestiones de higiene al utilizar bolsas de tela, sobre todo cuando son utilizadas para transportar alimentos.

Conocedores y conscientes del peligro que causa la utilización de las bolsas plásticas, los estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Educación y Humanidades de la Universidad de Huánuco, comprometidos con la mejora del cuidado del medio ambiente, como parte de la currícula de estudios y en el ámbito de las actividades de responsabilidad social concretaron el proyecto sobre la elaboración de las “BOLSAS AMIGABLES, UNA ACTITUD SOLIDARIA PARA EL CUIDADO DEL MEDIO AMBIENTE”. Las instituciones educativas que estuvieron inmersas dentro de este proyecto fueron: “Mirko A. Valverde Almeida” con 325 estudiantes, “Rósulo Soto Carrillo” con 388 estudiantes, y “Javier Heraud” con 231 estudiantes, todos pertenecientes al distrito de Amarilis, haciéndoles entrega un total de 1000 bolsas confeccionadas por los estudiantes de la UDH y los niños de las diferentes II.EE.

Este proyecto se trabajó durante los meses de agosto a noviembre del año en curso en el que se desarrollaron diversas actividades como: las charlas de concientización para el no uso de las bolsas plásticas, elaborando carteles con lemas de protección de nuestro medio ambiente, la confección de las bolsas de tela con material reciclado en el que juntamente con los niños del nivel inicial y primaria se trabajaron definiendo ellos los modelos y decorados de las bolsas, y posteriormente nuestros estudiantes entregaron trípticos invitando a la toma de conciencia para el cuidado de nuestro planeta. La concreción eficiente y oportuna de las actividades requeridas fue posible gracias a las coordinaciones del trabajo virtual y presencial entre docentes y estudiantes del I al X ciclo.

Con este proyecto, creamos en los estudiantes una estructura ecológica la misma que es un sistema de comportamiento permanente que rige cada una de nuestras acciones, pues estas deben estar encaminadas, siempre, al cuidado responsable del medio ambiente. El producto de esta labor obedeciendo a los preceptos que exige la Responsabilidad Social de la Universidad de Huánuco, se evidencia en las actitudes que mostraron los alumnos en cada institución educativa: tomaron parte activa en la elaboración de las bolsas, interactuaron asertivamente con los responsables, se identificaron con la labor y se comprometieron con la utilización de las bolsas, por ende, con la conservación del medio ambiente.

Después de la tarea realizada, confiados quedamos de que despertamos la conciencia ecológica en los alumnos quienes formaron parte de esta experiencia ecológica. Asimismo, auguramos que las futuras generaciones mantendrán viva la conciencia ecológica para la conservación del medio ambiente. Por otra parte, las instituciones educativas deben ser entes gestores y protectores sostenibles en la conservación del medio ambiente, para lo cual deben optimizar al máximo la utilización del patrimonio natural en aras de conseguir la minimización de los posibles impactos ambientales que pudieran derivarse del accionar cotidiano de los seres humanos. Lo dicho en líneas arriba de este párrafo resulta muy ambicioso pero alcanzable, en tanto que es un proceso que exige de ardua y persistente formación y concientización ecológicas de las personas desde los primeros años de vida.

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