Almas gemelas: Vallejo y Santiago de Chuco

(Primera entrega)

Por Víctor Raúl Osorio Alania (*)

 La existencia respira poesía, / César Vallejo, ejemplar poesía, / Santiago de Chuco hace poesía. Viernes Santo 2019 avanza con la escenificación por las calles principales de la tierra telúrica y magnética, fundada el 23 de julio de 1553. Los flagelos mantienen incólume a Jesucristo, aun sabiendo que ha de morir en la hora nona, César Vallejo también murió en Semana Santa, aunque fue el viernes 15 de abril de 1938, en París, Francia. Su premonición inmortal estuvo rayana, «Me moriré en París –y no me corro– / talvez un jueves, como es hoy de otoño…».

 Mapa de ruta. Huánuco, Chavinillo, Tingo Chico, La Unión (4 horas), La Unión, Huallanca, Huanzalá, Conococha, Huaraz (4 h ½), de Huaraz a Chimbote (5 h), de Chimbote a Trujillo (2 h), de Trujillo a Shoray (120 km, 2 h ½), de dicho ramal a Santiago de Chuco (41.5 km, 1 hora).

 Santiago de Chuco. La carretera cimbrea y desciende con sutileza en aquella región natural quechua, corren manantiales, mis sueños van con ellos; pasibles flores aroman el paisaje, mi ser siente alivio; el conductor frota las manos por la tarea cumplida, muchos visitantes primerizos también sonreímos por cristalizar la quimera de conocer Santiago de Chuco (3.120 msnm), capital de la provincia del mismo nombre, región La Libertad.

Desayuno chuñu (mote con azúcar), pido otro plato, sonríe con disimulo María Rodríguez Orna (60 años), ¡oh, causalidad!, el chuñu sale de la olla de barro y estoy desayunando al pie del cuadro pictórico que tiene los versos de “La cena miserable”.

¡Fascinante! El ingreso impacta con la nomenclatura: Santiago de Chuco Capital de la Poesía del Perú. Véase el monumento y muro en homenaje a César Perú, seudónimo del vate universal. Mi entelequia platica con la estatua, ¡aquí estoy contigo hermano mayor!, le escucho y observo durante varios minutos ignorando incluso la noble misión de la lluvia.

Los arrieros de rostro vidrioso trasladan ganado vacuno y ovino, caballar, caprino y porcino en menor escala hacia las praderas que colindan con las portadas de bienvenida y la vía asfaltada. Las pastoras van acompañadas con perritos, con ladridos (guau, guau, guau) ordenan el rebaño.

Oyese satisfacción entre los miembros de animalandia. Ya el balido (baaa), ya el mugido (muuu); unos relinchan (iiihhh), otros gruñen (hoy, hoy, hoy). Tenga cuidado, los toros en la autopista advierten: «Tú podrás ganarme en cachos, pero nunca en fuerza», aquellos repiten el dicho de las vacas. Una anciana, otra mujer joven, también chiquillas llevan cebadillo en su quipe, en casa espera el cuy (Cavia porcellus) para alimentarse.

Parejas de enamorados llegan tomados de las tersas manos y “piden consejos” a su paisano que supo amar en secreto a Rita, de modo expresivo a Otilia Villanueva y de manera eterna a Georgette Philippart Travers. Las fotografías abrazan el momento como las praderas a los altozanos, como las nubes a los abrevaderos. Viendo a Vallejo se viaja sin viajar, la imaginación reina con su protagonismo. Del monumento al muro vallejiano hay dos pasos (a la izquierda), desde el monumento hasta los pilares del puente hay ochenta pasos de distancia (hacia la derecha).

 La poesía tiene matices. Una decena pictográfica avanza en el camino, sus colores tienen gama del arco iris, en promedio miden treinta por siete cuartas de mi diestra. Mujer audible capta la naturaleza, en especial el trinar de los pájaros (mural 1). ¿Incertidumbre? ¿El viso lóbrego pide consejo o se lo dan? (extenso 2). Dados, jinetes en rocines, techumbre de teja, bidones de barro anuncian a “Los heraldos negros” (manifiesto 3).

Medialuz arrulla el arte, la procrea. «A lo largo de un muelle, alguna madre; / y sus quince años dando el seno a una hora» (cuadro 4). El juglar sentado sobre “Los dados eternos” divisa y medita en la calle (expresión 5). Hojas de algún libro o cuaderno vuelan a la eternidad para transmitir su contenido (mural 6). A féminas desvestidas cuasi encueradas le endosan un verso de Trilce XIII: «Pienso en tu sexo» (extenso 7).

Sauce hecho árbol o arbusto toma la palabra como yerba santa. «Cerca de la aurora partiré llorando; / y mientras mis años se vayan curvando, / curvará guadañas mi ruta veloz» (visible 8). La torre Eiffel en París centellea con el albor de la luna, Vallejo yace en el hanan pacha (cuadro 9). Verdor en colinas, nubes que despintan el cielo (pintura 10).

Luis de la Puente Uceda tiene un bloque artístico en su lar nativo. Pronto, «Madre, me voy mañana a Santiago», reluce con letra nívea sobre el césped y viene a la memoria doña María de los Santos Mendoza Gurrionero, quien engreía con predilección a su ñuñush o ñuñupíti o “El Shulca” (el ultimo hijo) entre los once que tenía. «Madre, me voy mañana a Santiago, / a mojarme en tu bendición y en tu llanto. / Acomodando estoy mis desengaños y el rosado / de llaga de mis falsos trajines».

Plaza y calles contiguas. El clásico modelo colonial, un ala ocupa el palacio municipal, otra calle el templo católico y su torre, complementan la cuadratura viviendas transformadas en diversos giros comerciales. En el centro, sobre la pileta hallese el mentor del vanguardismo, César Abraham sentado piensa, piensa y existe, existe libre. Delante suyo baila el pallo hecho monolito. El pallo nació de la fusión de chuco-way con ibéricos. Tambor y quena hacen sones de paz en julio, fiesta patronal del pueblo.

 Calle Cesar Vallejo. Estrena pintura verbal vallejiana, cuadras 13, 12, 11 y 10. La arteria lejana educa de cerca con Los dados eternos, Los heraldos negros, Idilio muerto, El poeta a su amada, La cena miserable, Piedra negra sobre una piedra blanca y Masa. Del mismo modo, en la calle 8 está la morada de “Capulí, Vallejo y su tierra”.

 Casa-Museo Cesar Abraham Vallejo Mendoza. Antes calle Colón N° 96, hoy calle CV N° 1060, regenta la Municipalidad Provincial de Santiago de Chuco, puesta en valor el 15 de abril de 2013. Casa remozada, tejas cubren su terraza, carrizo con barro, dueto de balcones coloniales en el segundo nivel; puerta, puerta, ventana, puerta en el primer piso…

La siguiente crónica incluye las entrevistas hechas a Tito Pereda Ruíz, director de la Casa-Museo CAVM, Sergio Pineda Esquivel, Secretario General del SUTEP provincial Santiago de Chuco, Clemente Castillo Vega, comerciante en el mercado santiaguino…

 (*) “El Puchkador de la Nieve”

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03.05.2019

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