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Paolo Guerrero, Claudio Pizarro y Nolberto Solano construyeron carreras en el fútbol europeo y sudamericano tras años de sacrificio antes de que llegara cualquier reconocimiento. Los tres nacieron en Perú, salieron jóvenes al extranjero y hoy figuran entre los futbolistas peruanos con mayor trayectoria fuera del país.
De Chorrillos a las divisiones menores de Alianza Lima
Guerrero empezó temprano. Llegó a Alianza Lima en 1991 con siete años de edad y permaneció en el club hasta el año 2002, antes de fichar por el Bayern Munich de Alemania.
En esos años de formación lo apadrinó Constantino Carvallo, director de su colegio y socio del club. En 2001 fue ascendido de las divisiones menores a la primera por su desempeño, aunque nunca llegó a jugar un partido oficial con el cuadro blanquiazul.
Ese tramo anónimo contrasta con la manera en que hoy se sigue a quienes recién empiezan. Muchos aficionados rastrean a los jóvenes talentos del fútbol peruano en apps de apuestas deportivas y en plataformas digitales que no existían cuando Guerrero daba sus primeros pasos, un seguimiento inmediato que llegó décadas después del sacrificio silencioso que precedió a su fama.
La disputa por su pase también marcó esa etapa. Guerrero declaró en conferencia de prensa en 2002 que la FIFA lo había declarado jugador libre y que quedaba en posibilidad de firmar por el club que más le conviniera, y ese club era el Bayern.
Guerrero: Alemania, Brasil y un gol ante el Chelsea
En Alemania empezó desde abajo. Durante la temporada 2003-04 jugó en la Regionalliga Süd, donde anotó 21 goles en 23 partidos, y en la campaña 2004-05 se sumó a su compatriota Claudio Pizarro en el primer equipo del Bayern Munich.
Tras su paso por el Bayern y el Hamburgo, cruzó el Atlántico y en 2012 ya vestía la camiseta del Corinthians de Brasil.
Allí llegó su noche más recordada. El 16 de diciembre de 2012, en el Estadio Internacional de Yokohama, el Corinthians venció 1-0 al Chelsea con un cabezazo de Guerrero y conquistó la Copa Mundial de Clubes.
El tanto llegó sobre el minuto 68, cuando un rebote dentro del área inglesa le permitió ganar el juego aéreo y vencer al portero Petr Cech. Hasta hoy, el Corinthians es el último club sudamericano que logró vencer a un equipo europeo en una final del Mundial de Clubes.
Pizarro, de Pesquero a referente de la Bundesliga
Pizarro siguió una ruta parecida una generación antes. Empezó su carrera profesional en 1996 con Deportivo Pesquero, pasó por Alianza Lima y llegó a Europa en 1999, cuando el Werder Bremen trajo al delantero de 20 años a la Bundesliga.
Su adaptación fue inmediata. Anotó su primer gol en la Bundesliga poco después de firmar por el Bremen: el 12 de septiembre de 1999 abrió el marcador en la victoria por 5-0 sobre el Kaiserslautern.
El rendimiento en Bremen le abrió la puerta de Múnich. Fichó por el Bayern Munich en 2001, donde ganó varios títulos de la Bundesliga y copas nacionales en dos etapas distintas.
El fútbol peruano regional sigue produciendo jugadores que luego compiten en escenarios mayores, y la base permanece activa: lo prueban torneos como el que disputó el campeón de Huánuco en la Copa Perú, donde se forman los futbolistas que un día podrían repetir la ruta de Pizarro.
Es el máximo goleador histórico del Werder Bremen y el sexto en la historia de la Bundesliga, con 197 goles anotados, y es también el jugador de mayor edad en marcar en la competición, con más de 40 años cumplidos.
Solano y su huella en la Premier League
Solano abrió un camino que ningún peruano había recorrido. Nacido en el Callao, empezó su carrera en Sporting Cristal y Deportivo Municipal, y a los 22 años fichó por Boca Juniors en Argentina.
En Buenos Aires coincidió con Diego Maradona. Fue el astro argentino quien lo apodó «El Maestrito» por su precisión en los tiros libres y su inteligencia en el campo.
El salto a Inglaterra llegó poco después. En agosto de 1998 firmó por el Newcastle United por 2,5 millones de libras, como uno de los últimos fichajes de Kenny Dalglish para el club. Su debut con el Newcastle fue en un partido de la Premier League ante el Chelsea, el 22 de agosto de 1998, cuando entró a los 67 minutos.
Su marca en el club fue duradera. Durante sus dos etapas disputó 315 partidos oficiales con el Newcastle, y la institución lo incluyó en su Salón de la Fama.
Lecciones para los jóvenes de las regiones
Las tres trayectorias comparten un patrón: salida temprana, adaptación a un fútbol más exigente y permanencia larga lejos de casa. Ninguna fue inmediata ni sencilla.
Estos casos no son excepciones aisladas dentro de la historia del país. Los registros de la selección peruana en el centro de datos de la FIFA documentan una presencia internacional extensa que da contexto a por qué aparecen jugadores capaces de competir al máximo nivel.
Para un chico de una región del interior, como las ligas de Huánuco, el mensaje que dejan Guerrero, Pizarro y Solano es concreto. El talento aparece en campos modestos, pero el camino pasa por años de trabajo antes de cualquier aplauso.
Guerrero volvió a vestir la camiseta de Alianza Lima en 2024, el club donde empezó con siete años. La historia que arrancó en las divisiones menores sigue abierta en el mismo lugar donde comenzó.




