La sequía derivada del Fenómeno El Niño viene golpeando con severidad al distrito ganadero de Baños, en la provincia de Lauricocha. Se estima que alrededor de 1500 manantiales de agua se han secado en todo el ámbito distrital, poniendo en serio riesgo la principal e histórica actividad económica de la población local, según advirtió el ingeniero agrónomo y dirigente agrario de la zona, Andrés Salazar Valenzuela.
El especialista detalló que en el distrito hay una población aproximada de mil cabezas de ganado vacuno, compuestas principalmente por vacas productoras de leche para la elaboración de derivados lácteos para los mercados local, regional y nacional.
De este total, el 70 % del hato ganadero se encuentra severamente afectado debido a que se ubica en las zonas altas, donde la única fuente hídrica proviene de los manantiales que han ido secándose progresivamente en las últimas semanas. Cada familia ganadera cuenta en promedio con tres animales y entre dos a tres puquiales en sus parcelas, los cuales hoy están desiertos. Esta falta de recurso genera una rápida pérdida de peso en el ganado y amenaza con desencadenar mortandades masivas si las lluvias no se presentan en los próximos días.
Salazar Valenzuela indicó que apenas el 30 % de los ganaderos —ubicados en la parte baja y cercanos a la cuenca del río Nupe— logra acceder al agua tanto para el consumo humano como para el riego de pastos y bebida del ganado.
En contraste, en las comunidades de la parte alta ya se registran disputas entre vecinos e incluso entre familias por el control de los pocos puquiales que aún conservan caudal, situación que podría derivar en conflictos sociales mayores de prolongarse el déficit.
El especialista y morador de la zona afirmó que el antecedente más cercano de un estiaje severo se remonta a los años 2013 y 2014, cuando disminuyeron las precipitaciones y se redujeron las áreas de pastos. Sin embargo, enfatizó que la crisis actual no tiene precedentes en la zona altoandina de Huánuco.
Según sus estimaciones, el 90 % de las fuentes naturales de agua ha colapsado. De un promedio de 60 manantiales por caserío, casi la totalidad se encuentra completamente seca, panorama desolador que se extiende de manera generalizada por todo el territorio distrital.




