Pobladores de Choquecancha en Sata María del Valle protestan por obras paralizadas

Una tensa jornada de protesta se vivió ayer en el frontis de la Municipalidad Distrital de Santa María del Valle, donde decenas de pobladores del centro poblado de Choquecancha se concentraron de manera pacífica, pero enérgica, para exigir la reactivación de obras públicas y proyectos que llevan años paralizados debido a lo que califican como una «incompetencia» del alcalde Wilson Palomino y sus funcionarios.

Los manifestantes señalaron que la comunidad sufre de un grave desabastecimiento de proyectos esenciales, destacando que el distrito cuenta actualmente con tres obras de continuidad completamente paralizadas desde diciembre: el sistema de agua y desagüe de Seccha San Juan, la infraestructura del colegio Jorge Basadre y el canal de riego de Incachaca.

Según denunciaron los dirigentes, el municipio no programó a tiempo la continuidad de la ejecución de estos proyectos, lo que provocó que el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) no los considerara en el presupuesto nacional.

Entre los reclamos más urgentes expuestos por los comuneros y megáfonos en mano, se exige la priorización y agilización de los trámites administrativos para la culminación de su campo deportivo —el cual lleva tres años inconcluso—, así como la entrega de apoyos sociales solicitados formalmente mediante documentos que, según afirman, han sido sistemáticamente encarpetados.

Asimismo, demandan la instalación de puertas y ventanas para la Institución Educativa 2022 de Choquecancha y mejoras en su local municipal.

«Solamente hemos podido apreciar palabras en diferentes oportunidades. Hemos regresado con las autoridades buscando el diálogo, pero no nos han atendido. En la mesa, pura mentira nos han dado. Por eso exigimos la presencia de los funcionarios de la gerencia municipal y el gerente de obras», manifestó uno de los voceros durante la movilización.

El malestar de la población de Choquecancha radica en lo que consideran un patrón de abandono sistemático que se repite gestión tras gestión. El sector sufre un retraso de «entre 4 y 8 años» en saneamiento básico, una carencia que los hace sentir discriminados frente a otras localidades del distrito.

Un comunero de avanzada edad alzó su voz para recordar el contraste entre las promesas electorales y la realidad actual: «Cuando aparecen en campaña se vuelven sus paladines, ofrecieron el oro y el moro a la comunidad. Hoy en día nos discriminan y nunca ha llegado un gramo de arena a nuestro pueblo. Estamos pidiendo lo más primordial, nuestro derecho, no estamos mendigando».

La preocupación colectiva aumenta al encontrarse el alcalde en la recta final de su periodo de gestión, lo que hace temer a los comuneros que se retire sin cumplir los compromisos pactados.

Al grito unísono de «¡Atrás, atrás, atrás, alcalde incapaz!» y «¡Wilcho, cumple tu palabra!», la multitud dejó en claro que volverían a los exteriores del palacio municipal de no lograr resultados concretos.

Frente a la contundencia de la movilización, el alcalde Wilson Palomino propició un espacio de concertación. A través del diálogo, la comuna edil asumió compromisos para impulsar el progreso de la zona.

Dentro de los acuerdos suscritos que se ejecutarán dentro de la presente gestión municipal, destacan: la culminación del campo deportivo y finalización de la losa deportiva de la comunidad, eelaboración del expediente técnico para el proyecto de saneamiento básico, una de las demandas históricas de la población; gestión del perfil técnico para la Institución Educativa Inicial de Choquecancha, además de la entrega de apoyo social para la I.E. de San Pablo de Pichuy; y la apertura de más de 2 kilómetros de trocha carrozable para mejorar el acceso y el transporte de los agricultores locales.

Los dirigentes comunales advirtieron que, si el alcalde no cumple esta vez, convocarán a más habitantes de la zona alta para sumarse a la protesta.

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