“Estaban muy incómodas, lloraban a cada rato, se fastidiaban”, contó Menelio Palacios, el joven agricultor huanuqueño y padre de las gemelas siamesas Ailani y Alif, quienes fueron separadas tras una compleja intervención quirúrgica en el Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN) de San Borja.
“Fue muy doloroso verlas unidas”, confesó entre lágrimas al recordar cómo en sus primeros dos meses y medio de vida, las bebés tuvieron que convivir unidas por la columna. Pese a los cuidados médicos recibidos se incomodaban durante la mayor parte del tiempo, una situación que lo afectó tanto a él como a su esposa.
A los pocos días de nacer, las siamesas Ailani y Alif (de solo 2.5 kg) llegaron al INSN San Borja en condiciones delicadas procedentes de Huánuco. Un equipo médico multidisciplinario las evaluó y determinó que compartían un canal raquídeo y estructuras nerviosas, lo que complicaba la separación, pero acordaron la cirugía.
El 18 de diciembre, el equipo de alto nivel liderado por los neurocirujanos Alberto Ramírez y Mauro Toledo, llevó a cabo la intervención que duró más de tres horas y fue un éxito. Al finalizar, las hermanitas fueron trasladadas a la Unidad de Cuidados Intensivos de Neurocirugía, donde permanecieron bajo monitoreo.
“Estoy muy agradecida con los doctores y los cuidados del hospital”, dijo por su parte Marleni Picón, madre de las bebés. “Desde el primer día que llegamos, todo el personal se preocupó y estuvo pendiente de mis hijas”, contó visiblemente aliviada, mientras sostenía y daba de lactar a una de las pequeñas.
Los padres contaron que vivieron con gran ansiedad la preparación de la cirugía, con la esperanza de ver separadas a sus pequeñas, para que puedan tener una vida normal.
Zulema Tomas, directora del INSN San Borja, manifestó que las bebes pueden desenvolverse de manera normal e independiente, con un movimiento total de sus piernas. “Le damos gracias a Dios de que nos permita seguir salvando vidas”, sostuvo entusiasmada a pocas horas de la Nochebuena.






