La construcción del Colegio Nacional de Guellgash, ubicado en el distrito de Churubamba y financiado por el Gobierno Regional de Huánuco, se encuentra completamente suspendida desde hace varios meses a pesar de hallarse en su fase final. La paralización ha generado un profundo malestar entre los pobladores y la comunidad educativa, según advirtió el consejero regional e integrante de la Comisión de Infraestructura, Rubén Adrián Facundo.
Entre los componentes inconclusos figuran el sistema de electrificación, el acabado del cerco perimétrico, la instalación de pasamanos en las escaleras, la construcción del acceso desde el portón principal y la fijación de las mallas de geomembrana. Pese a estos faltantes, la empresa ejecutora reportó un avance valorizado del 97 %, mientras que la inspección técnica en campo determina que el progreso físico real solo alcanza un 80 %, revelando una grave incongruencia en la gestión del proyecto.
Para abordar la problemática, el último lunes se desarrolló una mesa de trabajo con la presencia del administrador de la obra, el alcalde del centro poblado de Guellgash y dirigentes locales. No obstante, ni la empresa contratista ni la firma supervisora asistieron a la cita. Durante la reunión se confirmó que se ha aplicado la máxima penalidad a la constructora; sin embargo, aún no se define una ruta clara para reiniciar las labores.
Frente a este escenario, se ha programado una nueva reunión para el próximo 31 de agosto, fecha en la que se aguarda la participación obligatoria de los representantes de la contratista para destrabar la obra. Mientras el proyecto permanece paralizado y sin fecha de entrega, los escolares continúan asistiendo a locales improvisados que no reúnen las condiciones mínimas para el aprendizaje, lo que ha provocado reiterados reclamos por parte del director y los docentes del plantel.



