El tráfico ilegal de fauna y flora silvestre continúa en la región Huánuco, principalmente en épocas de menor estiaje y lluvias. Tortugas, loros, monos e incluso boas son extraídos de su hábitat y trasladados hacia mercados de Huánuco, Pasco y Lima. La situación se detecta en operativos de control y también gracias a denuncias anónimas de ciudadanos, informó la ingeniera Luz Basilio Ingunza, directora de la Administración Técnico Forestal y de Fauna Silvestre (ATFF) Huánuco.
La funcionaria recordó que el lema institucional es: “La fauna silvestre no es mascota, debe permanecer en su hábitat tal como la naturaleza lo manda”. Explicó que los animales provenientes de la selva amazónica, al ser tratados como mascotas, son alimentados con comida doméstica, lo que altera sus hábitos y ciclos reproductivos. Al ser extraídos de su ecosistema, pierden de manera definitiva su ciclo vital.
Basilio señaló que la extracción genera la condición de “improntados”, es decir, animales dependientes del ser humano para sobrevivir. Esto ocasiona pérdida de plumas en aves o pelaje en otros animales, además de deformaciones como picos demasiado largos en loros que no tienen dónde afilarse, o ejemplares completamente desplumados.
En cuanto a la flora, además del tráfico de madera de diversas especies amazónicas, se ha detectado el comercio ilegal de musgo blanco, capaz de absorber hasta 20 veces su peso en humedad y utilizado en viveros ornamentales. En dos operativos recientes se incautaron 140 sacos con entre 5 y 10 kilos cada uno.
En los primeros días de 2026, la ATFF Huánuco intervino siete especímenes —entre tortugas, loros, monos y cernícalos— que fueron puestos bajo custodia y posteriormente trasladados a zoológicos de Huacho y Campoverde (Ucayali).
Según los registros de la ATFF Huánuco, durante 2025 se controlaron 14,370 vehículos que transportaban madera en el Puesto de Control y Vigilancia de Rancho. Asimismo, se inmovilizaron 67 vehículos por incumplir la legislación forestal y de fauna silvestre, iniciándose los procesos administrativos sancionadores correspondientes.
El balance anual también incluye 80 intervenciones relacionadas con inspecciones, constataciones, incautaciones y liberación de fauna silvestre, además de 147 acciones de control y fiscalización vinculadas al aprovechamiento sostenible de los recursos forestales.





