En lo que va del año 2026, el departamento de Huánuco registra un total de 2490 actos delictivos, entre los cuales destacan por su alta incidencia los delitos de hurto, extorsión y daños. Así lo informó el ingeniero Elfer Alonso Romero Bobadilla, director de la Oficina Regional de Gestión del Riesgo de Desastres Defensa Nacional y Seguridad Ciudadana.
Al detallar las estadísticas, el funcionario precisó que los hurtos suman 1239, una cifra similar a la reportada en años anteriores. Por su parte, el delito de extorsión registra 105 casos hasta el momento —con tendencia a superar los registros previos—, mientras que los daños alcanzan los 172, superando ya las cifras de años pasados.
Asimismo, el delito de estafa reporta 303 incidencias, aunque la segunda cifra más alta en la estadística general corresponde al rubro de «otros delitos», con 420 casos.
Romero Bobadilla, quien también se desempeña como secretario ejecutivo del Comité Regional de Seguridad Ciudadana (Coresec), aclaró que este reporte contempla únicamente las denuncias investigadas por la Policía Nacional del Perú (PNP) y presentadas ante dicho comité.
En ese sentido, advirtió sobre la existencia de una «cifra oculta» que no está comprendida en las estadísticas generales. Explicó que autoridades como los tenientes gobernadores, jueces de paz y subprefectos atienden delitos menores (como el robo de aves de corral), así como casos de violencia y otros hechos del ámbito familiar, pero no los reportan al sistema central.
Por otro lado, el ingeniero destacó que las 84 municipalidades distritales de la región cuentan con planes de seguridad ciudadana en ejecución, los cuales son monitoreados trimestralmente.
Finalmente, al ser consultado sobre los recientes datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (Ineo) —que ubican a Huánuco en el tercer lugar en sensación de inseguridad—, señaló que dicho ranking es producto de encuestas de percepción.
En estas mediciones se consulta al ciudadano sobre la probabilidad de ser víctima de un hecho delictivo en los próximos 12 meses, contrastando su sensación de vulnerabilidad con la de pobladores de otras ciudades del país.




