El valle del Monzón enfrenta una alarmante situación ambiental. Según el ingeniero José Luis Rodríguez Infante, gerente de Recursos Naturales y Gestión Ambiental del Gobierno Regional de Huánuco, se ha deforestado hasta un 70% del territorio de selva, lo que ha llevado a que especies maderables como el cedro, el tornillo y la caoba prácticamente desaparezcan de la zona, al punto de declararse en estado de extinción.
El análisis realizado en el valle concluye que el monocultivo de la coca ha sido uno de los principales factores de degradación. El uso de insecticidas altamente tóxicos y agroquímicos, sumado a la práctica de sembríos en pendiente, ha acelerado la erosión de los suelos y deteriorado gravemente el ecosistema.
Ante esta problemática, se vienen implementando proyectos de reforestación. Actualmente se intervienen 3000 hectáreas de suelos degradados, aunque las características del terreno implican altos costos y mayor tiempo de inversión. Para este año, la meta es recuperar al menos 1000 hectáreas.
El proyecto utiliza especies fijadoras de nitrógeno como la guaba, además de otras como el pashaco. Sin embargo, los pobladores solicitan la reforestación con especies tradicionales como cedro, tornillo y caoba, que requieren entre 20 y 30 años para desarrollarse plenamente y serían un legado para las futuras generaciones.
Rodríguez Infante subrayó que el reto no solo consiste en ejecutar proyectos de reforestación, sino en garantizar su sostenibilidad. Para ello, es fundamental la responsabilidad institucional y la organización social, de modo que cada árbol plantado contribuya a mitigar el daño ambiental y permita el repoblamiento de la fauna, un indicador clave de recuperación.
Finalmente, informó que en Pillco Marca se encuentra en etapa de cierre un proyecto de reforestación de 500 hectáreas, con un avance del 82%. Asimismo, se ejecuta otro proyecto en seis localidades de la parte alta de la ciudad de Huánuco, que culminará el próximo año. Estos esfuerzos buscan revertir el grave impacto ambiental y recuperar la riqueza natural del valle del Monzón.







