Contraloría advierte que municipalidades no tienen plan de gestión reactiva ante El Niño

Las municipalidades del departamento de Huánuco no cuentan con el Plan de Gestión Reactiva para afrontar situaciones de emergencia o desastres naturales, según la principal conclusión de una evaluación efectuada por la Subgerencia de Participación Ciudadana y Control Social de la Contraloría General de la República.

En la publicación de los primeros resultados de este control realizado a 12 gobiernos locales de la región, se advierte que la omisión de este instrumento normativo pone en severo riesgo la implementación oportuna y efectiva de las acciones de preparación (antes), respuesta (durante) y rehabilitación (después) frente a cualquier evento adverso que pudiese registrarse en el territorio.

Entre las entidades supervisadas a las cuales se les requirió el Plan de Gestión Reactiva y que no lo registran publicado ni en la plataforma Gob.pe ni en sus respectivos portales institucionales figuran tres municipalidades provinciales: Pachitea, Lauricocha y Marañón; así como nueve distritales: Huácar, Margos, Miraflores, Punchao, San Francisco de Cayrán, Chaglla, Chacabamba, Codo del Pozuzo y San Miguel de Cauri.

Con esta omisión, las gestiones edilicias incumplen las obligaciones normativas dispuestas por el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (Sinagerd), el cual exige a los gobiernos locales identificar y reducir los riesgos asociados a peligros, minimizar sus efectos y articular actividades, metas e inversiones destinadas a salvaguardar la vida de la población, sus medios de vida y la infraestructura pública.

De acuerdo con los lineamientos técnicos del Sinagerd, el Plan de Gestión Reactiva debe contener un diagnóstico integral y la identificación de escenarios de riesgo considerando variables demográficas, geográficas y socioeconómicas de cada jurisdicción.

Asimismo, debe precisar los peligros con mayor incidencia en la zona —como lluvias intensas, huaycos, heladas y sequías—, evaluar la probabilidad de impacto en las viviendas e infraestructura, y determinar la capacidad real de reacción de la municipalidad en función de sus recursos humanos, disponibilidad presupuestal y el abastecimiento de sus almacenes de bienes de ayuda humanitaria.

Leer Anterior

Sequía en Huamalíes pone en grave riesgo seguridad alimentaria, según consejero

Leer Siguiente

Conteo final de la ONPE confirma a Tito Jaime como electo alcalde de Leoncio Prado