Un informe de control simultáneo emitido por la Contraloría General de la República el 12 de octubre 2026, revela que la Empresa Prestadora de Servicios de Saneamiento Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Huánuco (EPS Seda Huánuco S.A.) afronta graves deficiencias estructurales e inestabilidad geotécnica en su línea principal de conducción de agua, lo que pone en inminente riesgo el suministro continuo del recurso hídrico para la población urbana de Huánuco, Amarilis y Pillco Marca.
El Informe de Orientación de Oficio N° 19200-2026-CG/GRHC-SOO, publicado ayer en la web de la Contraloría General de la República, cuyo periodo de evaluación fue del 22 de mayo al 6 de octubre 2026, detalla que la infraestructura que conecta la captación del río Higueras con la Planta de Tratamiento de Agua Potable (PTAP) Cabritopampa arrastra problemas críticos, agudizados desde el colapso parcial registrado en mayo de 2026 en el sector Pucuchinche («El Platanal»).
Pese a los contratos formalizados para la instalación de muros de contención tipo gavión, una inspección física conjunta efectuada a inicios de octubre de 2026 evidenció la persistencia de terrenos inestables, humedecimiento de taludes con filtraciones activas y el uso de tuberías provisionales tipo bypass sostenidas de manera precaria. Según el organismo de control, esta vulnerabilidad expone al sistema a un colapso total ante cualquier perturbación estacional o sísmica, lo que ocasionaría un desabastecimiento inmediato y prolongado para la ciudad.
Asimismo, la Contraloría cuestionó severamente la planificación y capacidad logística del «Plan de Gestión Reactiva ante Lluvias Intensas 2026-2028» de la entidad. Durante la atención de las últimas emergencias, la respuesta operativa de la empresa se vio retrasada por una actuación de carácter burocrático que priorizó los trámites documentarios sobre la intervención técnica inmediata.
Del mismo modo, se advirtió una alarmante carencia de stock de contingencia —como tuberías de gran diámetro, maquinaria y materiales—, lo que paralizó las reparaciones y derivó en un despliegue tardío e insuficiente de camiones cisterna. Esta deficiencia dejó sin cobertura simultánea a sectores vulnerables y centros de salud, generando desabastecimiento y malestar social.
En el plano regulatorio, el informe señala que Seda Huánuco incumplió los plazos normativos establecidos por la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass) al reportar las restricciones del servicio. La empresa registró cortes vinculados a trabajos previamente programados bajo la categoría de «imprevistos» o notificó fuera del plazo mínimo de cinco días hábiles de anticipación exigido por la normativa, lo que vulnera los estándares de transparencia y expone a la empresa prestadora a procesos de fiscalización y a la eventual imposición de medidas correctivas y sanciones por parte del regulador.
Ante este escenario, el informe de orientación de oficio fue notificado al titular de la entidad con el propósito de que se adopten de manera urgente las acciones preventivas y correctivas necesarias para salvaguardar la continuidad del servicio de saneamiento, debiendo informar al Órgano de Control Institucional (OCI) en un plazo máximo de cinco días hábiles sobre las medidas implementadas.




