Elegir unas “papas” procesadas como snack puede parecer una decisión cotidiana. Sin embargo, algunas de las más conocidas no se elaboran a partir de papa natural cortada en rodajas, sino de papa deshidratada que se mezcla con harinas o almidones, aceites y otros ingredientes hasta obtener su forma característica.
Al igual que las gaseosas y otros ultraprocesados, la preocupación surge cuando su consumo deja de ser ocasional y gana espacio en la dieta, desplazando alimentos de mayor calidad nutricional. Si este patrón se mantiene durante años, puede tener consecuencias negativas para la salud.
El Dr. Mauricio León Rivera, director de la Liga Contra el Cáncer y cirujano oncólogo de la Clínica Ricardo Palma, señaló que la calidad de lo que comemos cumple un papel importante en el cuidado del organismo. Por ello, recomendó prestar atención a la variedad de alimentos que forman parte de la dieta cotidiana.
Los ultraprocesados son elaboraciones industriales como papas procesadas tipo snack, galletas, bebidas azucaradas, cereales endulzados y algunas comidas listas para consumir. Muchos contienen cantidades elevadas de azúcar, sodio o grasas, además de ingredientes utilizados para modificar el sabor, la textura, el color o prolongar su conservación.
¿Cómo elegir mejor?
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda dar prioridad a alimentos no procesados o mínimamente procesados, como frutas, verduras, legumbres y cereales integrales, y limitar aquellos con alto contenido de azúcares libres, sodio y grasas no saludables.
En el Perú, los octógonos de advertencia y la información nutricional ayudan a conocer mejor las características de los alimentos antes de comprarlos. Revisar estas indicaciones y comparar alternativas permite tomar decisiones más informadas.
El exceso de peso también importa
El exceso de grasa corporal es otro factor asociado con una mayor probabilidad de desarrollar diversos tipos de cáncer. Una dieta poco saludable, sumada a la falta de actividad física favorece el aumento de peso y afecta progresivamente el organismo.
“El exceso de peso no es solamente una cuestión estética. La acumulación de grasa corporal puede generar cambios en el organismo que afectan la salud y aumentan el riesgo de distintas enfermedades. Mantener un peso adecuado y una vida activa es importante para reducir ese impacto”, precisó el Dr. León Rivera.
La prevención del cáncer debe abordarse de manera integral. Además de procurar una dieta saludable, se recomienda realizar actividad física con regularidad, evitar el tabaco, limitar el consumo de alcohol y cumplir con los controles médicos correspondientes. Más que generar temor frente a un alimento específico, el objetivo es incorporar decisiones saludables que puedan mantenerse a lo largo del tiempo.




