El incremento en el precio del diésel 2 no solo afecta al transporte público de pasajeros, sino que impacta de manera transversal a los emprendedores de Huánuco que utilizan este insumo en sus cadenas de acopio, procesos de producción y distribución de mercancías. Así lo advirtió Miguel Berrospi Jara, presidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Huánuco, quien expresó la profunda preocupación del sector empresarial local ante la drástica reducción de sus márgenes de ganancia.
Berrospi explicó que elevar los precios finales al consumidor no es una opción viable sin arriesgar una severa retracción de la economía regional. Sin embargo, advirtió que los costos seguirán en ascenso si la tendencia al alza del combustible continúa sin control alguno.
Asimismo, precisó que las consecuencias se extienden al sector agrícola por el uso de maquinaria de campo, a la industria de la construcción y al sector energético, donde aún se genera electricidad mediante combustibles fósiles en diversas zonas de la Amazonía.
La situación económica de los productores se agravó desde finales de febrero, cuando el galón de diésel 2 promediaba los 13 soles, para situarse hoy en torno a los 23 soles, casi duplicando su valor. Como ejemplo del impacto operativo, Berrospi detalló que el gasto de combustible para un vehículo de 5 toneladas con capacidad de 25 galones pasó de demandar cerca de 280 soles a superar los 400 soles actuales.
Respecto a las medidas gubernamentales, el titular de la Cámara de Comercio cuestionó que el subsidio anunciado por la presidenta Fujimori beneficie únicamente al sector de transportes, dejando de lado a los demás rubros económicos que sufren el mismo nivel de afectación.
Por su parte, el dirigente del gremio de transportistas, Evaristo Bueno Tafur, señaló que el encarecimiento de los insumos ha llevado el costo del pasaje a bordear los 1.80 soles, por lo que en los próximos días el gremio evaluará formalmente la adopción de nuevas medidas y el reajuste de las tarifas.




