La Escuela de Educación Superior Pedagógica (EESP) Marcos Durán Martel celebra 65 años de vida institucional, consolidada como una de las entidades formadoras de docentes más prestigiosas e importantes de la región. Sin embargo, el aniversario llega en un momento de contrastes: mientras la institución cosecha importantes logros académicos, su dirección exige apoyo de las autoridades regionales para resolver problemas de infraestructura críticos para la renovación de su licenciamiento.
En entrevista, el director de la EESP, Elmer Serna Román, hizo un balance positivo de la trayectoria del instituto desde su funcionamiento en 1961. «Desde esa fecha han egresado innumerables promociones de maestros de renombre que le dieron un sello especial a esta institución. Un gran porcentaje de los profesores que hoy enseñan en los colegios provienen del Marcos Durán Martel, y muchos otros han ocupado y ocupan cargos públicos y de autoridad», destacó.
En los últimos cinco años, el logro más trascendental de la institución ha sido la obtención del licenciamiento institucional —siendo una de las ocho primeras en el país en conseguirlo—, lo que le otorgó el rango universitario y disparó la demanda de postulantes. Aunque los padres de familia exigen una mayor cantidad de plazas, Serna aclaró que la ampliación de vacantes depende de las autoridades del Gobierno central, porque se requiere mayor presupuesto para la contratación de más docentes y el mejoramiento de la infraestructura y el equipamiento.
El prestigio académico de la escuela ha sido ratificado recientemente por el propio Ministerio de Educación. De entre las 205 instituciones de formación docente de todo el país, la EESP Marcos Durán Martel fue seleccionada como una de las 10 instituciones que participarán en las mesas macrorregionales y nacional para la modernización y actualización de la currícula de la educación básica.
Cerco perimétrico y renovación del licenciamiento
A pesar de los éxitos pedagógicos, la institución enfrenta un obstáculo de infraestructura. El director Serna Román expresó su insatisfacción con el Gobierno Regional de Huánuco, señalando que, tras varias reuniones para solicitar apoyo, «dista mucho del discurso al hecho».
El principal punto crítico es la construcción del cerco perimétrico, un requisito indispensable para lograr la renovación del licenciamiento institucional. Según explicó el director, el problema se remonta a la gestión del exgobernador Rubén Alva, cuando se abrió una calle en el ahora malecón Calicanto con fines turísticos. Eso dejó desprotegida y perjudicada la zona de la institución colindante.
El plazo original para la renovación del licenciamiento vencía en abril, pero tras gestiones se logró una ampliación hasta el 1 de septiembre. Ante la urgencia y la falta de apoyo, la institución se ve ahora en la necesidad de invertir sus propios recursos para levantar un cerco temporal y de emergencia, buscando proteger la integridad física de los estudiantes y cumplir con los requisitos básicos exigidos por la ley.
El director de la Dirección Regional de Educación (DRE), Kelvin Álvarez, ya tiene en agenda esta situación y conoce a detalle lo que le falta a la escuela para asegurar su renovación, tema que fue abordado recientemente en una reunión con funcionarios del Minedu.
Serna enfatizó que la población estudiantil merece una infraestructura moderna, al nivel de otras ciudades del país, para garantizar el desarrollo de la educación en la región.
Homenajes y reencuentros
Las dificultades no opacaron las actividades por el 65.° aniversario. Desde inicio de julio se desarrollaron actividades deportivas, académicas; concursos, actos cívicos, ferias. La serenata por los 65 años fue la noche del 17 del mes y el día central el sábado 18, con un programa especial.
Durante la fecha central, la comunidad educativa vivió momentos de emotividad con las tradicionales «clase del recuerdo» y el reconocimiento a las promociones que cumplieron bodas de plata y bodas de oro. También premiaron a los ganadores de los diversos concursos.
Asimismo, la institución otorgó la condecoración especial con la Medalla del Gran Amauta a los destacados docentes egresados de la institución: Félix Ponce Ingunza y Amancio Rojas Cotrina. En la ceremonia, igualmente, se rindió un merecido homenaje a dos trabajadores administrativos que culminaron su ciclo laboral tras brindar años de valioso servicio a la institución formadora de maestros.




