El superior de la Policía, LRS (60) fue sentenciado a 8 años de cárcel tras ser hallado culpable del delito de tocamientos indebidos, actos de connotación sexual o actos libidinosos en agravio de una adolescente. La sentencia de primera instancia fue dictada por el Juzgado Penal Colegiado de Huánuco, esto luego que los magistrados evaluaron las pruebas presentadas por el Ministerio Público.
La ejecución de la condena fue suspendida hasta que la Sala Penal resuelva el recurso de apelación presentado por la defensa técnica del agente policial que presta servicios en la comisaría de Familia de Tingo María.
En el juicio oral, el miembro de la Policía no aceptó el delito, pero cuando la policía y fiscalía intentaron interrogarlo dejo constancia que guardaría silencio.
Según la acusación fiscal, entre la noche del 25 y madrugada del 26 de abril del 2020 la menor fue trasladada al sótano de la comisaría de Familia de Leoncio Prado por un tema de violencia familiar y desprotección.
La adolescente que horas antes habría atentado contra su vida, fue dejada en el ambiente sujetada de una mano con las marrocas que pusieron en la cama y debido que estaba ajustándole, pidió ayuda, pero nadie le hizo caso hasta el día siguiente, dónde habría acudido el ahora denunciado que estaba como comandante de guardia.
La menor narró que el superior habría preguntado que ocurría y ante el pedido que desajuste los grilletes, dijo que no tenía las llaves para luego retirarse, pero minutos después regresó y tras sentarse a su lado preguntó si estaba embarazada.
Ante la respuesta no, el agente habría tocado el cuello y los senos a la agraviada. Dijo que por temor no contó a la policía femenina que llegó para trasladarla al juzgado de Familia, pero al estar frente al juez contó la pesadilla que vivió cuando estaba en la dependencia policial.
Ante la comisión de un delito, el juez de familia dispuso remitir los actuados a la fiscalía de turno iniciándose así la investigación contra el policía que terminó en sentencia.




