Hospital Viejo “Fausto Figueroa”

 

Por: Fortunato Rodríguez y Masgo *

 

La madrugada se encontraba inmersa en un entorno frío, tal vez descendió de las alturas de Huánuco, donde conviven con los jircas añejos. Estamos en la estación de anochecer y amanecer bajo un manto helado; mientras, el sol adormecido retrasa su despertar en la cumbre del jirca Paucarbamba. La cama esta pesada, debido a las frazadas tejidas de lana de carnero en el encantador distrito de Sillapata-Dos de Mayo, con colores vivos y un diseño preinca ancestral.

Las horas y minutos se desplazan por las lujosas y románticas calles del legendario Huánuco. El taita sol empieza a resplandecer en la cumbre del jirca Paucarbamba, allá en Llicua Alta; justo en ese lugar, donde se encuentran los territorios de la familia Calderón, cerca de la venerable capillita de taita Dios «San Cristóbal».

¡Ay, qué frío, carajo!, expresa don Shapa. El desayuno ya se ofrece en el comedor adornado con un mantel blanco bordado con flores en los extremos por la tía María. Un plato alto aporcelanado, que empieza a circular, contiene el delicioso caldo verde de patatas con su «removido» de huevo y queso que se encuentra sobre él, acompañado de su «arrimado» de hierbas molidas para «calentar» el cuerpo. Por otro lado, el cafecito de huerta libera su aroma distintivo que se propaga por todas las estancias de la vivienda, mientras que el pancito de horno de leña de eucalipto será el acompañante del desayuno con queso de Baños, proveniente de la ganadería de los hermanos Zevallos.

Doña Teodorica, la madre del hogar, se encuentra en el trono del comedor, representando un emblema de autoridad, en compañía de sus hijos, hijas y nietos; todos comparten el desayuno hoy, debido a que es domingo, día de reposo, apropiado para asistir a la misa dominical y después «visitar» a nuestras almitas en el cementerio general de Huánuco. La familia está confortablemente acomodada en el comedor de roble de madera, son residentes del barrio «La Cordovita», también denominado «San Cristóbal». La madre afirma haber conocido y estado internado en el Hospital Viejo «Fausto Figueroa», y su doctor fue el Dr. Joaquín Garay Figueroa, un experto y sabio con gran sensibilidad humana, huanuqueño al igual que ella y habitante del vecindario.
Hablar de nuestro Hospital Viejo, es recordar con emoción, ya que aquí se encuentra un fragmento de la historia de nuestro querido Huánuco, dominio de los más desfavorecidos, dado que se transformó en un centro de salud para los más desfavorecidos desde sus comienzos. El relato revela que el 5 de mayo de 1595, el juez Juan de Cadalzo Salazar, quien desempeñaba la función de repartidor de tierras en la nueva ciudad de Huánuco, concedió en propiedad a don García Garey, quien era el encargado del hospital de la «Misericordia», como se conoce desde su establecimiento. Después, en 1713, el virrey obispo Diego Ladrón de Guevara ratificó el dominio en beneficio de su dueño. El hospital de la “Misericordia” se creó entre los años de 1550 y 1560 y era propietario de las estancias de pastos de “Pucunan” y “Alcacocha” (Periódico “El Huallaga”, octubre de 1903).

Después, a comienzos del siglo XX, surge un plan para edificar un nuevo hospital, bajo la guía del distinguido caballero don Fausto Figueroa, que contribuyó con S/. 58,058.61 soles para la construcción de este. Hubo una serie de obstáculos al comienzo de la construcción; justo cuando ya estaba en marcha, fallece el arquitecto Vittorio Albertini, encargado de la obra. De nuevo, entró en un receso. Después se empleó al Sr. Juan B. D’Ambrosio, que edificó hasta completar, resultando en una obra que el pueblo valoraba. Poseía la habilidad para alojar a 100 pacientes internados en hospitales.

En 1931, comenzó a funcionar para el gozo de los habitantes de Huánuco. Es importante destacar que, mediante el gobierno en funciones, el Estado otorgó 13 mil soles, sin embargo, este monto de dinero se destinó a finalizar la edificación de la casa de la Beneficencia y una porción de la Municipalidad de Huánuco. Después, se le concedieron 18 mil soles para la instalación de luz, agua y drenaje, y nuevamente se le otorgaron 20 mil soles para acondicionar el hospital. Con la obra finalizada en 1931, el hospital recién inaugurado eligió el nombre de Fausto Figueroa, en honor a su fundador y benefactor Fausto Juan de Dios Figueroa Lúcar, quien fue alcalde de Huánuco. Desde su fundación, esta institución médica brindó atención a los más desfavorecidos de la comunidad de Huánuco.

A finales de los años sesenta, el Hospital “Fausto Figueroa” cerró sus puertas para dar paso al nuevo hospital “Hermilio Valdizán”, ubicado entre los carriles Hermilio Valdizán, Constitución y Malecón Alomía Robles, y su legendaria infraestructura se convirtió en la sede de la dirección administrativa de la Red de Salud de Huánuco, hoy denominada DIRESAHCO.

El 19 de junio de 1987, se promulgó la Ley No. 24702, que declaró de necesidad pública la reconstrucción y equipamiento del Hospital “Fausto Figueroa” para el funcionamiento de un hospital materno infantil de alta especialidad en la ciudad de Huánuco.

Lamentablemente este Estado de derecho aún no se ha hecho realidad, debido a la apatía de nuestras autoridades locales, como alcaldes, presidentes regionales y parlamentarios, quienes poco o nada hicieron por nuestro querido Huánuco, demostrando su desinterés por nuestro país. Actualmente, la disputa gira en torno al antiguo hospital “Fausto Figueroa”, por un lado, la Sociedad Benéfica de Huánuco (propietaria) y la Dirección Regional de Salud de Huánuco, por el otro; La orden de desalojo ya está en vigor. Es una lástima que la Sociedad de la Beneficencia de Huánuco y la DIRESAHCO no impulsaron la Ley no. 24702 y la construcción inmediata de un nuevo hospital materno infantil de alta especialidad. Ambas instituciones mostraron su poco cariño hacia nuestro querido Huánuco; No hicieron nada para hacer realidad este sueño tan esperado de un hospital moderno para nuestras madres y niños. Es muy doloroso ver la ineficiencia del gobierno regional de Huánuco, que hizo poco o nada para velar por el cumplimiento de la Ley N.º 24702.

Señores de autoridad, esto no es fiesta y jarana; Se trata de la salud de la población, que debe ser una prioridad en esta materia. Quizás sus nombres sean recordados en la historia negra, de modo que su familia sea olvidada y avergonzada para siempre en la comunidad de Huánuco, porque nada hicieron por nuestra santa tierra.

El hospital «Misericordia» fue construido entre 1550 y 1560; Posteriormente eligió el nombre de «San Juan de Dios» y luego «Fausto Figueroa». Nació para ser HOSPITAL desde el principio y lo seguirá siendo para siempre.

 

*Cronista, economista y abogado.

Fuente: Monografía de la Diocesis de Huánuco por Francisco Rubén Berroa y Bernedo, Historia de Huánuco-Municipalidad de Huánuco. Fotos: D.R. referencial.

 

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