A pesar de los reiterados anuncios sobre el inicio de los trabajos de mantenimiento de la Carretera Nacional 12A, correspondiente al Corredor Vial Sihuas – Huacrachuco – Uchiza, hasta la fecha no se ha ejecutado ninguna intervención concreta.
Así lo informó William Rodríguez Jara, gerente general de la Municipalidad Provincial de Marañón, quien señaló que los compromisos asumidos por el Batallón de Ingeniería del Ejército Peruano y Provías Nacional aún no se reflejan en acciones en el terreno.
La semana pasada se había anunciado el inicio de la intervención, tras la firma de un convenio entre Provías Nacional y el Batallón de Ingeniería, que pondría a disposición maquinaria y cuadrillas para ejecutar las labores. Sin embargo, lo único confirmado hasta ahora es un recorrido de inspección previo, coordinado con autoridades de Marañón, para evaluar el estado de la vía.
En la provincia existe gran expectativa por el inicio de los trabajos, ya que la carretera se encuentra abandonada desde hace varios años en gran parte de sus 271 kilómetros. El gerente municipal calificó el estado de la vía como “muy crítico”, con tramos donde la capa de rodadura prácticamente ha desaparecido y se han formado grandes hoyos, lo que convierte la transitabilidad en un riesgo permanente para transportistas y usuarios.
Este corredor vial cumple un rol estratégico al integrar el departamento de San Martín, desde el distrito de Uchiza, con la provincia de Marañón y los distritos de Cholón y Huacrachuco, en un tramo de aproximadamente 130 kilómetros.
Actualmente, solo vehículos de doble tracción o camiones de chasis alto pueden transitar por esta ruta, mientras que los automóviles y buses encuentran serias dificultades. Incluso en el tramo Huacrachuco – Sihuas – Chimbote, donde el tránsito es posible, persisten problemas en zonas críticas como la quebrada de Suchimán.
Rodríguez Jara hizo un llamado a Provías Nacional para que se realicen las coordinaciones necesarias y se inicien cuanto antes los trabajos de mantenimiento, con el fin de mejorar las condiciones de transitabilidad, reducir el riesgo para la vida de las personas y evitar mayores daños a los vehículos.







