Dictan cadena perpetua para individuo que mató a su abuela y tía por 600 soles

En audiencia virtual desarrollada ayer en la tarde, el Juzgado Penal Colegiado Supraprovincial Transitorio de Pillco Marca condenó a la máxima pena de cadena perpetua a Ferlín Copertino Palomino Ubeta tras ser hallado culpable del delito de robo agravado con subsecuente muerte en agravio de Gerona Benancio Chávez (86) y Cliseria Ureta Benancio (56). Mientras que Jackson Jayson Alcedo Ubeta fue condenado a 30 años de cárcel y de confirmarse la sentencia emitida en primera instancia saldrá de prisión el 18 de enero del 2057.

Asimismo, los magistrados Walter Roque Valle, Irma Chamorro Portal y Mitzi Quiroz Sandoval ordenaron el pago de 100 mil soles por concepto de reparación civil a favor de los herederos legales de madre e hija asesinadas cuando dormían en su estancia ubicada en el sector de Algohuain, distrito de Margos.

Sobre la responsabilidad penal de Vicente Vega Quispe, los jueces no hablaron, porque dicho acusado está prófugo de la justicia desde el 2023 y fue declarado reo contumaz.

Al sustentar los argumentos de la sentencia, cuya lectura integra continuará hoy, el director de debates, dijo que en el juicio oral quedó probado la participación de ambos acusados en el execrable delito ocurrido entre la noche del 30 de setiembre y madrugada del 1 de octubre del 2023, dónde Gerona Benancio y Gliceria Ureta fueron asesinadas para robar el dinero que la primera tenía guardado producto de la venta de sus animales y era beneficiaria del programa Pensión 65.

«Otro dato irrefutable es que ambos acusados tenían vínculos de familiaridad con las agraviadas, esto porque Ferlín y Jackson eran sus nietos de línea materna de Gerona, significando que la concertación de la línea del evento comprometió aspectos de íntima familiaridad, es que, los agentes no tuvieron misericordia alguna, concertando no solamente de apropiarse del patrimonio de su abuela y tía, sino que los terminaron aniquilando de una forma por demás violenta, con ausencia de sensibilidad respecto a los suyos», dijo el magistrado.

Indicó que las agraviadas conocían a los acusados desde su niñez y en el proceso judicial no hicieron conocer de algún inconveniente familiar entre ambas partes, lo que significa que la relación habría sido armoniosa, pero fueron sacrificadas cruelmente, denotando insensibilidad de los acusados con sus familiares directos.

También hizo referencia a las declaraciones de dos testigos que acudieron al juicio oral, dónde indicaron que Ferlín era conocido como «Cupi», Jackson era llamado como Negro y Vicente Vega como «Tabla». Hizo referencia a un audio, dónde Ferlín Copertino habla sobre lo ocurrido con su abuela y tía, incluso dan detalles de los objetos utilizados en el doble homicidio.

El director de debates también describió el informe realizado por los peritos de criminalística sobre la escena del crimen, dónde encontraron piedras con restos de sangre e incluso hubo exposición de masa encefálica, evidenciando la crueldad en la que madre e hija fueron asesinadas por sus familiares directos para robar el dinero que guardaban en su humilde estancia.

Para perpetrar el robo con subsecuente muerte, los tres acusados (Ferlín, Jackson y Vicente) chaccharon coca, fumaron cigarros y bebieron aguardiente en la cueva denominada Tupalmito. Llegado la hora caminaron hasta la casa, dónde sorprendieron a madre e hija durmiendo.

Pese que lucharon e intentaron defenderse, las sujetaron, las golpearon con piedras y un pico hasta causarle la muerte. El resultado de la necropsia reveló que ambas mujeres (madre e hija) murieron a causa de un traumatismo encéfalo craneano grave provocado por un objeto contundente.

Leer Anterior

Tres adolescentes son hallados culpables de robo y homicidio de dueño de mariposario

Leer Siguiente

Jueza ordena a exdirector y funcionarios del Hospital Hermilio Valdizán pago por daños y perjuicios