La administración del presidente Balcázar enfrenta su mayor sacudida política hasta la fecha. Los ministros Carlos Díaz (Defensa) y Hugo de Zela (Relaciones Exteriores) dejaron los cargos horas después de que el Ejecutivo oficializara su decisión de frenar la compra de una flota de aviones F-16 Block 70 provenientes de Estados Unidos.
La decisión de Balcázar de frenar la adquisición de los cazas de combate —valorada en miles de millones de dólares— habría sido el punto de quiebre. Según fuentes cercanas a Palacio, el mandatario optó por priorizar la inversión en infraestructura social y programas de emergencia nacional, descartando el proyecto de modernización de la Fuerza Aérea que ambos ministros habían defendido como «estratégico» para la seguridad nacional.
Carlos Díaz se retira tras meses de negociaciones técnicas con el Pentágono. Su salida sugiere un malestar en los altos mandos militares, quienes consideran los F-16 esenciales para renovar una flota obsoleta.
Por su parte, Hugo de Zela (Relaciones Exteriores): El experimentado diplomático habría visto en la cancelación un desaire a los acuerdos de cooperación con Washington, complicando la agenda bilateral en materia de seguridad y comercio.
Reacciones políticas
Desde el Congreso, las posturas están divididas. Mientras que sectores de izquierda saludan la decisión de no invertir en armamento, la oposición ha calificado la movida como una «improvisación» que debilita la postura internacional del país.
«No se puede jugar con la política exterior y la defensa nacional de esta manera. La renuncia de dos ministros de este peso político evidencia que no hay un rumbo claro en el Gobierno», señaló un vocero de la Comisión de Defensa.
¿Qué sigue para el Gobierno?
Se espera que el presidente Balcázar tome juramento a los nuevos titulares de las carteras en las próximas 48 horas. La gran interrogante que queda en el aire es si esta decisión marca un giro definitivo hacia una política exterior menos dependiente de los suministros militares estadounidenses o si se trata meramente de una cuestión de ajuste fiscal.







