El jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Piero Corvetto, presentó su renuncia al cargo mediante una carta dirigida a María Teresa Cabrera, presidenta de la Junta Nacional de Justicia (JNJ). En el documento, Corvetto calificó su dimisión como “necesaria e impostergable” y expresó su disposición a colaborar con las investigaciones que correspondan, tras las irregularidades registradas en las elecciones presidenciales del pasado 12 de abril.
La JNJ aceptó por unanimidad la renuncia, en un contexto marcado por problemas técnicos en el despliegue del material electoral en sectores de Lima Metropolitana, lo que obligó a extender la jornada electoral en varios locales de votación. Corvetto sostuvo que, pese a haber gestionado reformas importantes en la ONPE, los incidentes ocurridos le impedían continuar en el cargo. “Deseo que mi renuncia contribuya a generar un clima de mayor confianza hacia las elecciones”, señaló en su misiva.
El exfuncionario enfatizó que su decisión busca garantizar que la segunda vuelta presidencial se realice en un ambiente de mayor credibilidad ciudadana. Asimismo, manifestó que responderá a las investigaciones que se realicen sobre las fallas logísticas, las cuales, según indicó, no tienen explicación en los procesos habituales de la institución.
La Procuraduría del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) presentó una denuncia penal contra Corvetto por presuntos delitos vinculados al derecho de sufragio y a la obstaculización del proceso electoral, luego de que más de 52 mil ciudadanos no pudieran votar en distritos de Lima sur. La acusación también alcanza a funcionarios de la ONPE y al representante legal de la empresa encargada del traslado del material electoral.
Con esta renuncia, la ONPE deberá designar a un nuevo titular que asuma la responsabilidad de conducir la segunda vuelta presidencial en un escenario de mayor confianza y transparencia.






