La provincia de Lauricocha se encuentra en pie de lucha. El alcalde provincial Gide Falcón Sánchez, junto a los siete alcaldes distritales y representantes de la sociedad civil organizada, solicitan de manera urgente al Gobierno Regional de Huánuco (Gorheco) y a la Dirección Regional de Transportes y Comunicaciones (DRTC) la intervención de las vías HU-110 y HU-111, actualmente en estado de abandono.
El pedido se centra en la carretera HU-110, que conecta Llicllatambo (Yarowilca) con Huarín, Rondos, Baños y Queropalca, además de los distritos de Jivía y San Miguel de Cauri hasta la minera Raura. También incluye la HU-111, que une Higueras, Yarumayo, Yacus, Chaulán, Margos, Jesús y Cauri. Según las autoridades locales, el deterioro de estas rutas representa un riesgo para transportistas y pasajeros.
La urgencia responde al calendario festivo de mayo, cuando Lauricocha será escenario de celebraciones que atraerán a miles de visitantes: el 3 de mayo la Fiesta Patronal del Señor de Mayo en Baños, el 5 de mayo el aniversario de San Miguel de Cauri y el 31 de mayo el aniversario provincial.
“No podemos permitir que nuestras carreteras sean trampas mortales en fechas festivas donde la población solo busca reencontrarse con sus raíces y costumbres”, advirtió el alcalde Falcón Sánchez.
Las autoridades locales subrayaron que el Gorehco y la DRTC cuentan con maquinaria pesada y combustible para realizar el mantenimiento, por lo que consideran “injustificable” la falta de acción.
También reclaman la reactivación del asfaltado de la carretera Higueras – Cozo, obra de 6 kilómetros paralizada desde 2025 y que sigue sin avances en la actual gestión regional.
La población de Lauricocha advierte que, de no obtener una respuesta inmediata, podrían adoptar medidas de fuerza.
La conectividad vial es considerada vital para la economía de la provincia y, con las festividades próximas, la desidia administrativa amenaza con empañar las celebraciones y poner en riesgo la seguridad de la población.
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Las rutas HU-110 y HU-111 son arterias vitales para el comercio y el turismo hacia los distritos altoandinos, y su deterioro actual dificulta el traslado de productos de primera necesidad.







