La violencia de las pandillas volvió a golpear a Haití. En la madrugada del domingo, miembros de la banda criminal Gran Grif perpetraron una masacre en la localidad de Petite-Rivière-de-l’Artibonite, a unos 100 kilómetros al norte de Puerto Príncipe. La policía local informó este lunes que el ataque dejó al menos 16 muertos, aunque la ONU advirtió que el número de víctimas podría ascender hasta 80 personas.
“El ataque subraya la gravedad de la situación de seguridad a la que se enfrenta la población haitiana. El secretario general de la ONU hace un llamado al pueblo y a las autoridades haitianas para que lleven a cabo una investigación exhaustiva”, declaró el portavoz Stéphane Dujarric.
Pierre Espérance, director ejecutivo de la Red Nacional de Defensa de los Derechos Humanos, relató que los atacantes “empezaron a prender fuego a las casas con sus ocupantes dentro. Las personas que intentaban huir fueron abatidas, mientras que otras fueron ejecutadas a quemarropa”.
El portavoz de la Comisión de Diálogo, Reconciliación y Concienciación para Salvar el Artibonito, Bertide Horace, confirmó que el ataque fue obra de la pandilla Gran Grif y que el lunes por la mañana se registraron nuevos ataques en la zona.
Las cifras de víctimas varían: la policía reportó 16 muertos y 10 heridos; Horace habló de unos 30 fallecidos, 10 desaparecidos y varios heridos; mientras que Espérance estimó alrededor de 70 muertos. La ONU señaló que las estimaciones oscilan entre 10 y 80 víctimas.
El fiscal local, Venson François, reconoció que no ha sido posible establecer un balance claro debido a las dificultades para enviar representantes del gobierno al lugar de la masacre. “Me temo que hay más víctimas”, señaló, indicando que el ataque ocurrió tras un popular festival.
Según un informe del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, publicado la semana pasada, la violencia de pandillas y los enfrentamientos en Haití dejaron más de 5,500 muertos entre marzo de 2025 y mediados de enero de 2026.







