Estados Unidos denunció este jueves que China está reteniendo en sus puertos a buques con bandera panameña, en lo que considera una represalia por la reciente decisión de la Corte Suprema de Panamá que anuló la concesión de dos terminales del Canal a la empresa Hutchison.
Según la Comisión Federal Marítima estadounidense, Pekín ha incrementado de manera drástica las inspecciones y detenciones bajo el argumento del control del Estado rector del puerto, superando ampliamente los niveles históricos. El organismo señaló que estas medidas parecen dirigidas a castigar a Panamá tras la transferencia de los activos portuarios de Hutchison.
La justicia panameña declaró en enero inconstitucional el contrato que desde 1997 permitía a Panama Ports Company, filial de Hutchison, administrar los puertos de Balboa y Cristóbal. La sentencia se produjo en medio de fuertes presiones del presidente Donald Trump, quien advirtió que no permitiría que infraestructuras estratégicas quedaran bajo control chino.
En respuesta, la Comisión Federal Marítima alertó que las acciones de China podrían tener consecuencias comerciales y estratégicas para Estados Unidos, dado que los buques panameños transportan una parte significativa de su carga en contenedores.
El organismo recordó que tiene facultades para investigar prácticas extranjeras que generen condiciones desfavorables para el comercio marítimo estadounidense.
El conflicto se produce en vísperas de la cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping, prevista para los días 14 y 15 de mayo en Pekín, donde el comercio será el eje central de las conversaciones.
Mientras tanto, Panama Ports Company presentó en febrero una demanda ante la Cámara de Comercio Internacional en París, reclamando al menos 2,000 millones de dólares por daños y perjuicios.
La disputa añade tensión a las relaciones entre Washington y Pekín y abre un nuevo frente en la pugna por el control de las rutas marítimas estratégicas.






