Las clases escolares en instituciones educativas de los distritos de Huánuco, Amarilis y Pillco Marca no se suspendieron a pesar de la emergencia generada por el corte del servicio de agua potable entre el lunes 23 y el miércoles 25 de marzo.
Esta situación expuso a decenas de miles de estudiantes, docentes y personal administrativo de colegios públicos y privados al riesgo de enfermedades infectocontagiosas, según advirtió un docente de una institución emblemática de la ciudad.
El gobernador regional, Antonio Pulgar Lucas, señaló que recomendó al director regional de Educación tomar medidas frente a la emergencia, aunque no recibió información sobre las acciones implementadas. Añadió que, en adelante, realizará personalmente el monitoreo en casos similares.
La falta de agua restringió el acceso a los servicios higiénicos, ya sea por decisión institucional o por los propios escolares debido a los olores desagradables. El martes 24 de marzo, en una institución educativa privada, un estudiante que necesitaba usar los servicios higiénicos no pudo contenerse y ensució su ropa, lo que generó un problema que llevó a los promotores a disponer que las clases del día siguiente se realizaran de manera virtual.
En algunos colegios públicos sí se suspendieron las clases, mientras que en otros el personal recogía agua de ríos y quebradas para limpiar los baños.
Ante esta situación, el presidente de la Junta de Fiscales Superiores de Huánuco, Jhon Martel Trujillo, anunció que convocarán de urgencia a los directores de la Dirección Regional de Educación y de la Ugel Huánuco para que informen sobre las acciones adoptadas durante la emergencia.
Martel subrayó que es necesario conocer cómo se garantizó el acceso al agua potable para la higiene personal y el funcionamiento de los servicios higiénicos, así como para el consumo de alimentos del Programa de Alimentación Escolar en los niveles inicial y primaria.
El representante del Ministerio Público indicó que los funcionarios deberán acreditar con pruebas las medidas emprendidas para evitar la exposición al riesgo sanitario de miles de integrantes de la comunidad educativa, en un contexto donde la continuidad de las clases sin agua potable generó preocupación y cuestionamientos.







