El presidente estadounidense Donald Trump sorprendió este lunes al afirmar que mantiene negociaciones con un “líder” iraní, aunque no se trataría del guía supremo Mojtaba Jamenei. Sin embargo, la cancillería de Teherán negó categóricamente cualquier diálogo con Washington en los últimos 24 días.
El anuncio se produjo en el día 24 de la guerra en Oriente Medio, cuando Trump cambió de tono y pospuso por cinco días los ataques contra centrales eléctricas e infraestructuras energéticas de Irán, previamente amenazados si no se reabría el estrecho de Ormuz. Más tarde, aseguró que Estados Unidos e Irán habían encontrado “puntos de acuerdo importantes” en conversaciones con un alto cargo iraní, aunque evitó dar nombres.
Trump declaró que busca un “cambio de régimen” en Irán, similar al que, según él, se produjo en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro. “Quizás encontremos alguien así en Irán”, señaló, aludiendo a la relación que mantiene con las nuevas autoridades venezolanas.
Por su parte, la cancillería iraní, citada por la agencia oficial Irna, negó cualquier negociación y acusó a Estados Unidos e Israel de difundir “noticias falsas” para manipular los mercados financieros y petroleros. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, también rechazó haber sostenido conversaciones con emisarios estadounidenses, entre ellos Jared Kushner.
Trump insistió en que sus exigencias pasan por detener el enriquecimiento de uranio en Irán, aunque reconoció que el país mantiene reservas ocultas. “Si el diálogo fracasa, simplemente seguiremos bombardeando alegremente”, advirtió.
Las declaraciones del mandatario generaron un efecto inmediato en los mercados: tras varios días de alza, los precios del petróleo cayeron bruscamente, aunque el barril de Brent se mantiene en torno a los 100 dólares.







