Patrimonio cultural inmaterial y material de la región Huánuco

 

Por: Roger Rondón Bardón

 

La conservación, preservación e intangibilidad de la creación cultural inmaterial y material que posee Huánuco, en su amplio, hermoso y prodigioso territorio de tres grandes hoyas hidrográficas, debería ser motivo de preocupación tanto de propios como de extraños. Se debe propender —en el marco de un plan o proyecto científico, técnico y turístico— a lograr los calificativos señalados líneas arriba. La cultura expresada por el hombre huanuqueño en sus diversas manifestaciones, como el arte en sus distintos aspectos: arquitectura, escultura, pintura, música y culinaria, merece una realidad incontrastable, incontrovertible y tangible, en defensa de su integridad cultural sostenible.

El legado material e inmaterial, sustancial por su calidad y trayectoria histórica —desde épocas preincas, incásicas, coloniales y republicanas— constituye valores incuestionables. Estos se reflejan en cerca de 400 yacimientos de arte rupestre, especialmente en la hoya del Marañón; en los vestigios arqueológicos preincas de Kotosh, Tantamayo y Garu; en los extraordinarios vestigios incaicos de Huánuco Viejo; y en los puentes de arquitectura romana de Calicanto en la ciudad de Huánuco, Huancapata en Ambo, Cáceres en La Unión, así como el puente Balta o Tingo, de época republicana, en Huánuco

La presencia arquitectónica mestiza, principalmente en el valle del Huallaga, se evidencia en la construcción de iglesias o templos católicos. Entre las más antiguas se encuentran los templos de Pachabamba y la iglesia de San Cristóbal, construida en 1560, cuya torre se desplomó hace 12 años y aún no ha sido restaurada. En este templo se realizó la primera misa tras la reedificación de la ciudad de Huánuco. También destaca la iglesia de San Francisco, erigida por religiosos flamencos.

Otras iglesias de arquitectura clásica o neoclásica son: La Merced, Cristo Rey, San Sebastián, Patrocinio, San Pedro y Santo Domingo, así como la hermosa iglesia de Ambo y la iglesia San Miguel Arcángel del distrito de Huácar. Las iglesias católicas de Huánuco son consideradas monumentos histórico-religiosos.

Este valioso patrimonio se complementa con numerosas haciendas ubicadas fuera de la ciudad, como la Hacienda Shishmay, completamente restaurada por sus expropietarios y donada a la comunidad de San Sebastián de Shishmay, cerca de la laguna Mancapozo, en el distrito de Amarilis, a solo 40 minutos de la ciudad de Huánuco. Esta casa hacienda es considerada monumento histórico nacional.

Otras ex haciendas se ubican en la carretera central, como Vichaycoto, otrora gran productor del mejor aguardiente o shacta y de azúcar proveniente de los cañaverales, hoy desaparecidos. Esta hacienda, actualmente abandonada y expoliada, requiere una restauración integral. Cerca de la ciudad de Ambo se encuentra la ex hacienda Quicacán, que en su época de esplendor producía shacta y ron llamado Ronbardy, producto de exportación. Actualmente también se encuentra en estado de abandono.

Otra ex hacienda cercana a Huánuco es Andábamba, lugar donde habría nacido la Danza de los Negritos de Huánuco, la cual igualmente requiere restauración y puesta en valor.

En el ámbito urbano, el patrimonio es igualmente relevante. Algunos monumentos han sido restaurados, como el local de la Municipalidad de Huánuco, mientras que otros, como el hotel Astoria, se mantienen en buenas condiciones. La casa donde nació Leoncio Prado, ubicada entre los jirones Dos de Mayo y Tarapacá, se encuentra en óptimo estado. Sin embargo, otros inmuebles presentan un estado deplorable, como la casona donde nació Mariano Ignacio Prado, declarada Patrimonio Cultural, así como diversas casonas, entre ellas la del obispado de Huánuco, ubicada en el jirón Hermilio Valdizán, que se encuentra al borde del colapso.

Si bien la calificación de patrimonio cultural a nivel mundial es otorgada por la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura), en el país la declaración de Patrimonio Nacional corresponde al Ministerio de Cultura.

El patrimonio inmaterial constituye otro aspecto fundamental. En el caso de Huánuco, se han declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación la Danza de los Negritos de Huánuco, la danza de los Rucus de Shayán y diversas expresiones dancísticas de la provincia de Huamalíes, como la Danza de las Pallas, Jija, León Danza, entre muchas otras.

Entendemos que no basta con enunciar o declarar el patrimonio cultural si no se realiza un seguimiento exhaustivo de estas expresiones por parte de los organismos pertinentes. Por ello, proponemos que toda nuestra vasta creación cultural se desarrolle en el marco de un plan coherente, científico y turístico que considere también nuestros atractivos naturales, como las cordilleras Jirishanca, Yerupajá y Huayhuash, la Bella Durmiente, la Cueva de las Lechuzas y Pichgacocha, lagunas como la laguna de Lauricocha. Asimismo, este plan debe integrar el arte culinario, representado en atractivos platos como la pachamanca, el picante de cuy, el locro de gallina, los juanes y el inchicapi, acompañados de la tradicional chicha de jora y la infaltable shacta.

Si todo esto se lograra, la industria sin chimenea como es el turismo daría ingentes ingresos económicos y empleos a la juventud básicamente.

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