El domingo 15 de marzo de 2026, los pobladores de San Miguel de Querosh denunciaron públicamente la reiterada ausencia de la primera autoridad política de la provincia de Huamalíes en los actos cívicos dominicales.
La ceremonia de izamiento del Pabellón Nacional y de la bandera provincial se desarrolló sin equipos de sonido, sin presencia de autoridades y con un ambiente que los asistentes describieron como desolador. Solo cuatro efectivos policiales acompañaron el acto, que debería ser encabezado por la Subprefecta provincial.
Los pobladores recorrieron más de ocho kilómetros para participar en el desfile, entonar el Himno Nacional y rendir homenaje a los símbolos patrios. Sin embargo, se encontraron con un escenario marcado por el desaire y el abandono institucional. La comunidad expresó que esta falta de compromiso transmite un mensaje preocupante: que incluso el valor de ser peruano se está olvidando.
La denuncia fue dirigida de manera enérgica a la Subprefecta, a quien se le recordó que presidir estas ceremonias es parte de sus deberes y responsabilidades.; pero también al alcalde provincial Edgar Céspedes. Los pobladores exigieron respeto y presencia de las autoridades, señalando que el izamiento dominical no es un trámite, sino un acto de memoria, identidad y unidad nacional.
La ausencia de las autoridades, remarcaron, no solo deshonra el cargo, sino que hiere la dignidad de un pueblo que cumple con entusiasmo y sacrificio. La comunidad advirtió que el ejemplo que se da hoy será la enseñanza que reciban los niños mañana, por lo que demandan que las autoridades estén a la altura de su responsabilidad.






