La salida de Denisse Miralles de la Presidencia del Consejo de Ministros se produjo de manera sorpresiva, tras la presentación de su renuncia irrevocable dirigida al jefe de Estado. En su carta, Miralles señaló que dejaba el cargo “en atención a razones personales y políticas”, lo que abrió paso a un cambio inmediato en la conducción del gabinete.
Luis Enrique Arroyo Sánchez es general de División en retiro del Ejército del Perú y se desempeñaba como ministro de Defensa desde el 24 de febrero de 2026. Además, cuenta con experiencia previa como jefe del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci). Su trayectoria militar y en gestión pública lo posiciona como una figura con perfil técnico y disciplinado, lo que podría imprimir un nuevo estilo de conducción en el gabinete.
El presidente José María Balcázar tomó juramento no solo a Arroyo, sino también a los integrantes de su renovado gabinete. En total, cinco ministros fueron reemplazados y trece ratificados.
Entre los cambios más relevantes destacan: Carlos Alberto Francisco Díaz Dañino como nuevo ministro de Defensa; y Edith Pariona Valer como ministra de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, en reemplazo de Hary Yzarra.
El nombramiento de Arroyo llega en un contexto de tensión política y social. La falta de continuidad en la Presidencia del Consejo de Ministros refleja la fragilidad del actual gobierno y la necesidad de recomponer alianzas. La designación de un militar retirado podría interpretarse como un intento de reforzar la disciplina y el orden en la gestión pública, aunque también genera interrogantes sobre el equilibrio entre experiencia técnica y sensibilidad política.
El cambio en la PCM tuvo repercusiones inmediatas en el ámbito económico. El tipo de cambio del dólar cerró a la baja en S/ 3.418, frente a los S/ 3.420 del día anterior, reflejando una reacción moderada de los mercados que siguieron de cerca la coyuntura política.
El relevo en la Presidencia del Consejo de Ministros, con la llegada de Luis Enrique Arroyo, marca un nuevo capítulo en el gobierno de José María Balcázar. La estabilidad del gabinete dependerá de la capacidad del nuevo premier para articular consensos y enfrentar los desafíos políticos y sociales que atraviesa el país. La ciudadanía y los sectores económicos estarán atentos a las primeras medidas que adopte este nuevo equipo ministerial.







