En el marco del Día Internacional de la Mujer, el Centro Nacional de Planeamiento Estratégico (Ceplan) informó que la desigualdad entre mujeres y hombres en el Perú muestra una tendencia decreciente en las últimas décadas. De acuerdo con el análisis difundido a través del Observatorio Nacional de Prospectiva del Ceplan, el índice de desigualdad de género se redujo de 0,55 en 1995 a 0,34 en 2023, lo que evidencia avances en áreas clave como educación, salud y participación política. No obstante, persisten brechas importantes en el ámbito laboral y en el acceso a oportunidades en condiciones de igualdad.
El Perú ha registrado progresos sostenidos en el desarrollo humano y en la reducción de las desigualdades entre mujeres y hombres en las últimas décadas. Según el último Informe sobre Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el país ha disminuido su índice de desigualdad de género (IDG), situándose en el puesto 83 a nivel mundial.
Este indicador mide las brechas entre mujeres y hombres en ámbitos como salud reproductiva, empoderamiento y la participación en el mercado laboral. La reducción del índice refleja mejoras en el acceso a servicios básicos, mayores niveles educativos y una creciente presencia femenina en espacios de decisión.
No obstante, el país todavía se mantiene por encima del promedio de los países con alto desarrollo humano en términos de desigualdad de género. Además, la pandemia de la COVID-19 afectó de manera particular a las mujeres, lo que evidenció la persistencia de brechas estructurales en el ámbito social y económico.
Mejores resultados en educación y salud
A nivel internacional, el Índice Global de Brecha de Género —elaborado por el Foro Económico Mundial— muestra que el Perú ha tenido una evolución favorable hacia una mayor paridad. Entre 2006 y 2024, el indicador registró un incremento de 0,093 puntos, reflejando avances especialmente en las dimensiones de salud y educación.
No obstante, la información del Observatorio Nacional de Prospectiva evidencia que aún persisten brechas en el acceso a la educación secundaria entre hombres y mujeres. En 2023, la brecha educativa a nivel nacional fue de 10,1 puntos porcentuales. Los departamentos como Puno (23,1 p.p.), Apurímac (18,9 p.p.), Huancavelica (18,4 p.p.) y Cusco (15,4 p.p.) registraron las mayores diferencias, mientras que Lima Metropolitana, Moquegua, Callao, San Martín y Tumbes presentaron brechas menores a los 10 p.p.
Mayor presencia de mujeres en la política
La participación política femenina también ha mostrado avances en el país. De acuerdo con información analizada por el Ceplan con datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), la presencia de mujeres en el Congreso ha crecido de manera sostenida a lo largo del tiempo.
Durante el periodo 2021-2026, las mujeres ocupan el 37,7 % de los escaños parlamentarios. Aunque esta cifra aún se encuentra por debajo de la paridad del 50 %, representa un avance significativo si se compara con el periodo 1956-1962, cuando la representación femenina alcanzaba apenas el 2,5 %.
Persisten retos en el ámbito laboral
Otra de las fichas del Observatorio de Prospectiva del Ceplan muestra que, en el plano económico, la participación laboral femenina continúa siendo menor que la de los hombres en todos los departamentos del país. En 2023, la tasa de actividad laboral de las mujeres alcanzó el 61,3 %.
A pesar de esta diferencia, el Perú destaca en la región por una participación relativamente alta de las mujeres en la fuerza de trabajo. Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el país registró una tasa de 63,1 % en 2025, superior al promedio latinoamericano de 54,2 %.
Sin embargo, todavía existen desafíos vinculados a la calidad del empleo, los ingresos y el acceso a oportunidades económicas en condiciones de igualdad.
Una agenda clave para el desarrollo sostenible
El análisis del Observatorio Nacional de Prospectiva destaca que la reducción de las brechas de género requiere mantener la igualdad entre mujeres y hombres como prioridad en la agenda pública y privada.
Entre las acciones recomendadas por organismos internacionales se encuentran ampliar el acceso a educación y capacitación profesional, impulsar políticas laborales que faciliten la participación femenina —como horarios flexibles y servicios de cuidado— y promover reformas legales que eliminen prácticas discriminatorias y fortalezcan la protección de los derechos de las mujeres.
A nivel global, el Foro Económico Mundial en su informe 2025 estima que cerrar completamente la brecha de género tomaría alrededor de 123 años si se mantienen las tendencias actuales. Frente a este escenario, el fortalecimiento de políticas orientadas a la igualdad de oportunidades resulta fundamental para consolidar los avances alcanzados y acelerar el camino hacia una sociedad más inclusiva.
ALGO +
De acuerdo con UNICEF la desigualdad entre mujeres y hombres se refiere a la disparidad que existe entre los sexos en términos de oportunidades, acceso, control y utilización de recursos que son fundamentales para asegurar su bienestar y desarrollo humano. Esto implica que las mujeres y hombres, así como las niñas y niños, no gozan de los mismos derechos, recursos, oportunidades y protecciones.






