El Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), a través de la Dirección de Seguridad Vial y el Observatorio Nacional de Seguridad Vial, presentó los resultados del “Informe de Conductas de Riesgo en Vehículos M1 en Lima Metropolitana”, elaborado con el objetivo de identificar prácticas peligrosas en la conducción y orientar políticas públicas para reducir la siniestralidad vial.
El estudio se basó en la observación directa de 6,030 conductores de vehículos particulares y de transporte de personas en siete intersecciones de alto flujo vehicular de la capital, durante tres franjas horarias de mayor circulación. Se analizaron tres conductas de riesgo: uso del teléfono móvil al conducir, incumplimiento del uso del cinturón de seguridad y desobediencia de la luz roja del semáforo.
Entre los principales hallazgos, se identificó que el 6,3 % de los conductores utilizaba el celular mientras manejaba, cifra que se eleva a 19,4 % en el grupo de jóvenes de 18 a 25 años, lo que equivale a uno de cada cinco conductores de ese rango etario. Asimismo, el 12,1 % de los conductores no respetó la luz roja del semáforo, una conducta que incrementa el riesgo de colisiones en intersecciones y accidentes graves.
Respecto al uso del cinturón de seguridad, el informe reveló diferencias significativas dentro del vehículo: mientras el 95,8 % de los conductores lo utilizaba, el porcentaje descendía a 81,9 % en copilotos y apenas 2,7 % en los pasajeros de los asientos traseros.
Durante la presentación, el viceministro de Transportes, Juan Haro, destacó que los resultados evidencian la persistencia de conductas de riesgo en la conducción diaria y subrayó la importancia de reforzar acciones de prevención y fiscalización basadas en evidencia. “Este informe constituye una línea de base fundamental para orientar nuestras políticas públicas, fortalecer la labor policial y diseñar campañas de comunicación más efectivas, enfocadas en cambiar comportamientos”, señaló.
El evento contó con la participación de representantes de la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU), la Policía Nacional del Perú, la Municipalidad Metropolitana de Lima, organizaciones de la sociedad civil y plataformas de movilidad del sector privado como Uber, Cabify, InDrive y DiDi. El MTC remarcó que la seguridad vial es un desafío multisectorial que requiere el compromiso conjunto del Estado, la sociedad civil y el sector privado, y que los resultados del informe permitirán orientar acciones de control, políticas públicas y campañas de sensibilización para reducir estas prácticas de alto riesgo.







