Irán confirmó oficialmente este domingo la muerte de su líder supremo, Alí Jameneí, tras un ataque aéreo lanzado la víspera por fuerzas estadounidenses e israelíes contra objetivos estratégicos en Teherán. El hecho ocurrió el 28 de febrero de 2026, cuando misiles impactaron la residencia del ayatolá y otras instalaciones militares, provocando la muerte de cinco personas, entre ellas el propio dirigente de 86 años .
La televisión estatal iraní anunció la noticia en la mañana del 1 de marzo, horas después de que el presidente estadounidense Donald Trump confirmara la operación. El gobierno iraní declaró 40 días de luto nacional y reconoció también el fallecimiento de varios familiares cercanos de Jameneí, incluida una de sus hijas .
La desaparición del líder supremo abre un escenario de gran incertidumbre en Irán. Analistas internacionales señalan que el país enfrenta una crisis política interna y un complejo proceso de sucesión en medio de la tensión con Estados Unidos e Israel. Expertos consultados destacan que la operación militar plantea interrogantes sobre el alcance del derecho internacional y el futuro de la política exterior estadounidense bajo la administración Trump .
La muerte de Jameneí marca el fin de más de tres décadas de liderazgo en la República Islámica, donde ejercía como máxima autoridad desde 1989. Su ausencia deja un vacío de poder que podría redefinir el rumbo político y religioso del país en los próximos meses, mientras la comunidad internacional observa con atención las repercusiones de este acontecimiento histórico.
En tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que 48 líderes iraníes murieron hasta el momento en la ofensiva contra la república islámica iniciada el sábado por Estados Unidos e Israel. «48 líderes desaparecieron de un solo golpe, y esto avanza rápidamente», manifestó Trump el domingo 1 de matzo.






