El gobierno de Estados Unidos anunció este jueves recompensas de hasta cinco millones de dólares cada una para lograr la captura de los hermanos René y Alfonso Arzate García, conocidos como “La Rana” y “El Aquiles”, operadores del Cártel de Sinaloa en Baja California. La suma total asciende a diez millones de dólares, en lo que constituye una de las ofensivas más recientes contra el narcotráfico en la frontera norte de México.
Los Arzate García llevan más de 15 años controlando el tráfico de drogas en la ciudad de Tijuana, considerada un corredor estratégico para el envío de fentanilo y otras sustancias hacia Estados Unidos. Ambos fueron acusados en 2014 ante un tribunal en California y sancionados en 2023 por el Departamento del Tesoro. El Departamento de Estado los señala como responsables de narcoterrorismo y tráfico masivo de drogas, además de calificarlos como “muy violentos”.
El anuncio se produce en un contexto de gran agitación en el mundo del narcotráfico mexicano. Esta semana, Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), murió tras una operación militar en una zona semirural de Tapalpa, Jalisco. El operativo derivó en enfrentamientos que dejaron decenas de muertos entre agentes, soldados y sicarios, y generó temores de una escalada de violencia por la disputa del espacio que deja vacante uno de los capos más poderosos del país.
La ofensiva estadounidense contra los hermanos Arzate se enmarca en la estrategia de combate al tráfico de fentanilo, declarado en 2025 por Washington como “arma de destrucción masiva”. El Cártel de Sinaloa, considerado por las autoridades como una organización terrorista, sigue siendo uno de los principales responsables de introducir este opioide sintético en territorio estadounidense, donde la crisis de sobredosis ha alcanzado cifras récord.
La combinación de la caída de “El Mencho” y la presión internacional sobre los Arzate García podría reconfigurar el mapa del narcotráfico en México, con un escenario de posibles enfrentamientos entre organizaciones criminales que buscan ocupar los corredores estratégicos de exportación de drogas hacia Estados Unidos.







