La noticia ha generado conmoción y pesar en la institución policial y en la ciudadanía. A través de su cuenta oficial en X, la Policía Nacional expresó sus más sentidas condolencias a los familiares, amigos y compañeros de armas del suboficial. En el comunicado, la institución destacó: “Hoy despedimos a un valiente que, fiel a su vocación de servicio, no dudó en lanzarse al río Rímac para intentar rescatar a un perrito arrastrado por el caudal. Su acto refleja el espíritu solidario y el compromiso que distinguen a nuestros policías”.
Operativo de búsqueda
Las autoridades resaltaron el esfuerzo ininterrumpido del personal especializado que trabajó día y noche en condiciones de alto riesgo. El incremento del caudal y la compleja geografía del río dificultaron las labores, pero finalmente se logró ubicar al rescatista. El operativo contó con la participación de buzos, equipos de rescate y unidades de apoyo logístico.
Vocación de servicio
El caso de Ospina Orihuela ha sido presentado como un ejemplo de entrega y vocación de servicio. Su decisión de arriesgar la vida para salvar a un animal refleja el compromiso humano y solidario que caracteriza a la labor policial. El hecho también abre un debate sobre los riesgos que enfrentan los agentes en situaciones de emergencia y la necesidad de reforzar protocolos de seguridad en rescates de alto riesgo.
Reacciones
Diversos sectores de la sociedad han expresado su reconocimiento al suboficial. En redes sociales, ciudadanos y organizaciones han resaltado el gesto heroico y han manifestado su solidaridad con la familia. La tragedia deja en evidencia la dimensión humana de quienes, día a día, arriesgan su vida por proteger a otros, incluso en circunstancias adversas.







