El día que jugaron los sentimientos

Por: Víctor Raúl Osorio Alania*

 

La metáfora del título precedente conduce al privilegio de tener amistad próspera y duradera. Si usted tiene el privilegio de una amistad, ¡cuídelo! Evite la cizaña, confronte la palabra mal intencionada. Vigoricemos los espíritus en todo espacio y tiempo bajo el calor del afecto.

 

LECTURA

Cuentan que una vez se reunieron en un lugar de la tierra todos los sentimientos y las cualidades del hombre. Cuando el aburrimiento ya había bostezado por tercera vez, la locura, como siempre tan loca, les propuso: — ¿Jugamos a las escondidas?

La Intriga levantó la ceja intrigada y la curiosidad, sin poder contenerse preguntó: — ¿A las escondidas? ¿Y cómo es eso? —Es un juego –explicó la locura–, en el que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón mientras ustedes se esconden. Cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes que encuentre ocupará mi lugar para continuar el juego.

El entusiasmo bailó secundado por la euforia. La alegría dio tantos saltos que terminó por convencer a la duda, incluso a la apatía, a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar, la verdad prefirió no esconderse. ¿Para qué?, Si al final siempre la hallaban, y la soberbia opinó que era un juego muy tonto (en el fondo, le molestaba que la idea no hubiese sido de ella) y la cobardía prefirió no arriesgarse…

—Uno, dos, tres, cuatro… –empezó a contar la locura.

La primera en esconderse fue la pereza que como siempre se dejó caer tras la primera piedra del camino. La fe subió hasta los cielos y la envidia se escondió tras la sombra del triunfo, que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto. La generosidad casi ni alcanzaba a esconderse, pues cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos. Que un lago cristalino sería ideal para la belleza, que si la rendija de un árbol florecería perfecto para la timidez, que si el vuelo de la mariposa es mejor para la voluptuosidad, que si una ráfaga de viento estaría magnífico para la libertad. Así terminó por ocultarse en un rayito de sol. El egoísmo, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo, pero sólo para él. La mentira se escondió en el fondo de los océanos (la mentira, en realidad, se escondió detrás del arcoíris), en tanto, la pasión y el deseo en el centro de los volcanes. El olvido no recuerdo, se me olvidó donde se escondió, sin embargo,  eso no es lo importante.

Cuando la locura estaba contando por el 999.999, el amor aún no había encontrado sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado hasta que divisó un rosal y enternecido decidió esconderse entre sus pétalos.

—Un millón –contó la locura, y comenzó a buscar.

La primera en aparecer fue la pereza, solo a tres pasos de una piedra. Después se escuchó a la fe discutiendo con Dios en el cielo sobre teología (otros mencionan que también hablaban de zoología). Sintió vibrar a la pasión y el deseo en el centro de los volcanes. En un descuido encontró a la envidia y claro, así pudo deducir donde estaba el triunfo. Al egoísmo no tuvo ni que buscarlo, él solito salió disparado de su escondite que había resultado ser un nido de avispas. De tanto caminar sintió sed y al acercarse al transparente lago descubrió a la belleza y con la duda resulto más fácil todavía, pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir aún de qué lado esconderse.

Así fue encontrando a todos. Al talento entre la hierba fresca, a la angustia en una oscura cueva, a la mentira detrás del arcoíris (mentira, si ella estaba en el fondo del océano) y hasta el olvido que ya se le había olvidado que estaba jugando a las escondidas. Solo faltaba el amor, no aparecía por ningún sitio. La locura buscó detrás de cada árbol, bajó a cada arroyuelo del planeta, subió a las cimas de las montañas… Cuando estaba a punto de darse por vencida divisó un rosal, tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas. De pronto se escuchó un doloroso grito.

Las espinas habían herido al amor en sus ojos. La locura no sabía qué hacer para disculparse, lloró, rogó, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo. Penosamente el amor ya no volvería a ver.

Desde entonces, desde que por primera vez se jugó a las escondidas en la tierra, el amor es ciego y la locura siempre lo acompaña.

GIMNASIA MENTAL

Literal. 1. Identifique a los personajes principales. A. Optimismo-pesimismo. B. Amor-locura. C. Valores-antivalores. D. Fe-duda. E. Belleza-talento. 2. Señale usted la definición apropiada para el vocablo sentimiento: A. Las neuronas determinan los sentimientos. B. El cumpleaños bien celebrado garantiza el buen sentimiento. C. Todo sentimiento está supeditado a la región natural donde se nace. D. Estado afectivo del ánimo. E. Afecto por los suyos y el entorno inmediato. 3. Excluya la opción que no tiene idea principal: A. La Intriga levantó la ceja intrigada. B. Empezó a contar la locura. C. Solo a tres pasos de una piedra. D. El amor aún no había encontrado sitio para esconderse. E. Bailó secundado por la euforia.

Inferencial. 4. Afecto, cariño, estima, predilección, ternura son sinónimos de: A. Libertad B. Triunfo C. Belleza D. Pasión E. Amor 5. Se infiere del texto que la locura sabía o tenía nociones elementales de: A. Matemática-Física B. Lengua-Literatura C. Historia-Geografía D. Filosofía-Psicología E. Biología-Química. 6. [La locura] de tanto caminar sintió sed. Del texto se colige que: A. Se dio tiempo para la rehidratación. B. Las ansias de ubicar a los sentimientos genera sed. C. Toda acción te deja sediento. C. Podría decirse que tuvo sed y hambre. D. Más de una opción enhebra con la inquietud.

Crítico-reflexivo. 7. ¿Cómo calificarías la intervención de los sentimientos en el juego de las escondidas?

 

DESPEDIDA

¿Cómo se despierta o da vivacidad a los sentimientos? Observando cada detalle desde las praderas, dialogando con el río debajo del puente, cogiendo de la mano al ser querido, bailando con la lluvia y nevada, solidarizándonos en momentos aciagos que pasa el prójimo. ¡Anímese a jugar a las escondidas con los sentimientos y otros personajes, pero con mucho cuidado!

 

*“El Puchkador de las Nieves”

 

REFERENCIA

Osorio, V., Cuyubamba, A. y otros (2015). Aptitud verbal 2021 (Comprensión de textos). Perú: Puchkando Editores.

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