Un juez de Ecuador dictó este miércoles prisión preventiva contra el alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, tras ser detenido como parte de una presunta trama de lavado de dinero y defraudación tributaria. En el caso, denominado “Goleada”, también están implicados sus dos hermanos y ocho personas más.
Las detenciones se realizaron la madrugada del martes en Guayaquil, principal motor económico del país. La Fiscalía investiga un supuesto “entramado societario complejo” vinculado a la comercialización de combustibles, que habría corrompido a funcionarios y evadido controles estatales.
Álvarez, elegido en 2023 por el movimiento Revolución Ciudadana del expresidente Rafael Correa, se ha convertido en uno de los principales opositores del presidente Daniel Noboa. El correísmo acusa al Gobierno de impulsar una “persecución política” contra el alcalde.
El juez Jairo García dictó la misma medida para los hermanos del alcalde, Xavier y Antonio Álvarez —este último presidente del club Barcelona de Ecuador— y para otros dos procesados. Cinco imputados deberán presentarse periódicamente ante un juzgado y tienen prohibido salir del país, mientras que uno cumplirá arresto domiciliario. Además, se ordenó el congelamiento de las cuentas bancarias de los once investigados.
El abogado del alcalde, Ramiro García, cuestionó la decisión al considerar que se aplicó la prisión preventiva como “pena anticipada”, sin un análisis individualizado del riesgo de fuga. Señaló que la acusación se basa en conversaciones de WhatsApp y una denuncia anónima, sin documentación que pruebe lavado de activos.
Álvarez ya enfrenta otro proceso judicial, denominado “Triple A”, por presunta comercialización ilegal de hidrocarburos, en el que cumple medidas cautelares como el uso de grillete electrónico y presentaciones periódicas ante la justicia.
La decisión generó protestas de simpatizantes y dirigentes de Revolución Ciudadana. El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, calificó la medida como “una barbaridad” y advirtió que la justicia no debe convertirse en herramienta de persecución política.
La Municipalidad de Guayaquil rechazó la resolución y convocó para este jueves una marcha pacífica en respaldo a Álvarez. La alcaldesa en funciones, Tatiana Coronel, afirmó: “Mañana marcharemos con paz, pero con firmeza. Esta ciudad no tolera más atropellos ni renuncia a la legalidad como principio”.
El caso mantiene en tensión el escenario político ecuatoriano, con Guayaquil en el centro de la polémica.






