El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, se reunió este miércoles en Caracas con la mandataria encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, para impulsar un acuerdo energético calificado como “histórico”. Se trata de la primera visita de un alto funcionario de Washington tras el ataque militar de enero pasado y en medio de medidas de ambos países para facilitar la inversión petrolera.
Wright llegó al palacio presidencial de Miraflores dos semanas después de que el Parlamento venezolano aprobara una reforma de la ley de hidrocarburos que abre el sector a la inversión extranjera. La visita coincidió con la decisión del Departamento del Tesoro estadounidense de flexibilizar restricciones para que empresas petroleras norteamericanas operen en Venezuela.
En un comunicado, el Departamento de Energía de EE. UU. destacó que el acuerdo energético entre ambos países busca “impulsar la paz y la prosperidad”. Wright tiene previsto visitar yacimientos petrolíferos y reunirse con empresarios y medios internacionales.
En el encuentro también participaron el presidente de PDVSA, Héctor Obregón Pérez; el representante diplomático venezolano en EE. UU., Félix Plasencia; y la encargada de negocios estadounidense en Caracas, Laura Dogu, quien calificó la visita como “clave” para avanzar en la visión de una “Venezuela próspera”.
La agenda oficial incluye para este jueves visitas a las instalaciones de las empresas mixtas Petroindependencia y Petropiar, operadas junto a la petrolera estadounidense Chevron en el estado Anzoátegui.
El contexto de esta reunión está marcado por la captura del expresidente Nicolás Maduro el pasado 3 de enero y por la exigencia del presidente Donald Trump de tener “acceso total” a los recursos petroleros venezolanos. Rodríguez, por su parte, estimó que los ingresos por venta de crudo aumentarán en un 37 % en 2026, y anunció la creación de dos fondos soberanos con mecanismos de transparencia para administrar esos recursos.
Este acercamiento marca un nuevo capítulo en las relaciones bilaterales, con el petróleo como eje central de cooperación y con expectativas de impacto directo en la economía venezolana.






