Drones de última generación diseñados por ingenieros peruanos serán utilizados en labores de observación y levantamiento de información topográfica en la Antártida, como parte de la Misión ANTAR XXXII, la Trigésima Segunda Expedición Científica del Perú al continente blanco.
Este avance representa un hito para la ingeniería nacional, ya que la empresa Robotic Air Systems (RAS) llevará su tecnología aérea no tripulada a uno de los entornos más extremos del planeta. El ministro de la Producción, César Quispe Luján, destacó que el proyecto evidencia la capacidad del talento peruano para desarrollar soluciones tecnológicas de alto nivel y resaltó el respaldo del programa ProInnóvate, orientado a fortalecer la innovación y la proyección internacional de las empresas nacionales.
Durante la misión, RAS validará el uso de drones como herramientas de apoyo para la observación científica y el levantamiento topográfico, incorporando tecnología Lidar, que permite generar mapas tridimensionales de alta precisión mediante pulsos láser. La operación se realizará con el modelo OX, una plataforma de alta potencia capaz de operar incluso con vientos de hasta 80 km/h, diseñada específicamente para misiones profesionales en condiciones ambientales exigentes.
Según explicó Pedro Grijalba, CEO de Robotic Air Systems, el despliegue se desarrollará bajo operaciones controladas, priorizando la confiabilidad del sistema, la calidad de los datos y la seguridad operacional. El uso de esta tecnología está previsto para la segunda etapa de la campaña antártica, entre febrero y marzo de 2026, periodo en el que se han planificado ventanas operativas considerando la variabilidad climática propia de la zona.
Ante posibles contingencias, la empresa ha previsto distintos niveles de respuesta y contará con equipamiento móvil de soporte para realizar reparaciones directamente a bordo del buque oceanográfico B.A.P. Carrasco. Tanto RAS como la Marina de Guerra del Perú han subrayado que la seguridad del personal, del entorno y de la misión es prioritaria frente a cualquier objetivo operativo.
La tecnología desarrollada por RAS integra electrónica de grado industrial, sistemas críticos con arquitectura redundante y un diseño modular que permite adaptar sensores y cargas útiles según los requerimientos de cada misión. Además, los drones no han requerido modificaciones especiales para el frío extremo, ya que su diseño incluye aislamiento térmico en baterías y está preparado para operar en temperaturas bajo cero, similares a las de la sierra peruana.
Para la ejecución de la misión, se ha previsto un esquema mixto de personal. Especialistas de RAS estarán a cargo de las operaciones y, de manera paralela, realizarán la capacitación técnica y operativa del personal asignado por la Marina de Guerra del Perú. Como parte del proyecto, también se validará la capacidad de operar el drone de forma remota desde el Perú y en tiempo real.
El equipo de Robotic Air Systems embarcará hacia la Antártida desde Punta Arenas, en el Estrecho de Magallanes, el próximo 12 de febrero.
Fundada en 2018, Robotic Air Systems se ha posicionado como un referente en el desarrollo de drones inteligentes para la minería y otras industrias que operan en entornos extremos. Sus modelos GEOX y OX destacan por su capacidad de vuelo autónomo a gran altitud y por atravesar la cordillera de los Andes con altos estándares de seguridad.
El apoyo financiero y técnico de ProInnóvate ha permitido a la empresa validar sus diseños, cumplir regulaciones internacionales y expandir su presencia en países como Colombia, Chile, Argentina y Perú. A futuro, la compañía proyecta su consolidación en nuevos mercados y la incorporación de inteligencia artificial directamente en sus drones.
La Misión ANTAR XXXII, coordinada por la Cancillería y respaldada por las Fuerzas Armadas del Perú, se desarrollará durante el verano austral 2025-2026 e incluye proyectos de investigación en clima, océanos y medio ambiente. La participación de RAS en esta expedición refuerza la presencia de la innovación peruana en la Antártida, un territorio donde la severidad climática ha representado históricamente un desafío para la tecnología.







