Irán lanzó este lunes una advertencia de “respuesta contundente” frente a cualquier agresión de Estados Unidos, en un contexto marcado por el despliegue del portaviones estadounidense USS Abraham Lincoln en Medio Oriente y por la intensificación de las protestas internas contra el régimen teocrático.
El Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, a través de su portavoz Esmail Baqai, aseguró que el país tiene “confianza en sus propias capacidades” y que la llegada del portaviones no afectará la “determinación y seriedad” de Teherán. El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) confirmó que la nave se encuentra desplegada en la región “para promover la seguridad y la estabilidad regionales”.
En Teherán, las autoridades instalaron un panel en una plaza central que muestra un portaviones destruido con la frase: “El que siembra vientos, cosecha tempestades”.
Mientras tanto, la organización Human Rights Activists News Agency (HRANA), con sede en Estados Unidos, informó que la represión de las protestas en Irán ha dejado al menos 5.848 muertos confirmados, incluidos 209 miembros de las fuerzas de seguridad. La ONG advirtió que el número real podría superar los 6.000 fallecidos y señaló que aún investiga más de 17.000 posibles muertes adicionales. Además, reportó más de 41.000 detenciones.
Las manifestaciones comenzaron a finales de diciembre por la crisis económica y se transformaron en un movimiento masivo contra el régimen clerical desde el 8 de enero. Organizaciones de derechos humanos acusan a las autoridades de disparar directamente contra los manifestantes y de mantener un bloqueo de internet desde hace 18 días para ocultar la magnitud de la represión. Netblocks, especializada en ciberseguridad, confirmó que la restricción digital sigue vigente.
El primer balance oficial del gobierno iraní reconoció 3.117 muertes, atribuyendo la mayoría a “alborotadores” y señalando que entre las víctimas se encontraban miembros de las fuerzas de seguridad y transeúntes.
El presidente estadounidense Donald Trump reiteró que “vigila de cerca” la situación en Irán y no descartó una intervención militar. En junio pasado, Washington intervino brevemente en la guerra de Israel contra Irán, atacando instalaciones nucleares.
En Líbano, el grupo chiíta Hezbolá organizó una manifestación en apoyo a Irán. Su líder, Naim Qasem, advirtió que “una guerra contra Irán incendiará la región”. Por su parte, Emiratos Árabes Unidos declaró que no permitirá ataques contra Irán desde su territorio, pese a albergar una base aérea estadounidense.
En Europa, el ministro de Relaciones Exteriores de Italia, Antonio Tajani, pidió a la Unión Europea incluir al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica en la lista de organizaciones terroristas y aplicar sanciones individuales a los responsables de la represión. La propuesta será discutida en la reunión de ministros de Exteriores de la UE prevista para este jueves en Bruselas.





